Actualizado 28/06/2021 10:41 CET

Mueren siete supuestos milicianos progubernamentales proiraníes en bombardeos de EEUU en Siria e Irak

Archivo - El portavoz del Pentágono, John Kirby.
Archivo - El portavoz del Pentágono, John Kirby. - MARK WILSON - Archivo

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

Al menos siete supuestos milicianos progubernamentales apoyados por Irán han muerto y otros han resultado heridos en bombardeos ejecutados por Estados Unidos en la frontera entre Siria e Irak, según ha recogido este lunes el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

El organismo, con sede en Londres e informantes en el país, ha indicado que el ataque aéreo ha alcanzado objetivos de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP) --una coalición de milicias progubernamentales iraquíes-- en la zona fronteriza con Irak y dentro del territorio del país.

Así, ha resaltado que los bombardeos, ejecutados en la provincia siria de Deir Ezzor, han destruido almacenes de armas y municiones, así como un puesto militar de las FMP, sin que esta coalición de milicias haya dado por el momento un balance de víctimas.

Ahmad al Maksusi, comandante de las FMP, ha confirmado los bombardeos contra las instalaciones y ha manifestado que "esto ha causado el martirio a un grupo de heroicos combatientes", sin dar una cifra de víctimas, tal y como ha recogido la agencia iraquí de noticias NINA.

Tras ello, milicias iraquíes integradas en las FMP han prometido responder al bombardeo iraquí. En este sentido, el grupo Kataib Sayid al Shuhada ha subrayado que hay "una guerra abierta con la ocupación estadounidense" y ha agregado que "apuntará a sus aviones en Irak", según la cadena qatarí Al Yazira.

Fuentes citadas por la agencia estatal siria de noticias SANA han apuntado además que el bombardeo se habría saldado también con la muerte de un niño y con otros tres civiles heridos, además de daños materiales, extremo sobre el que Washington no se ha pronunciado.

Por su parte, el Departamento de Defensa de Estados Unidos ha confirmado un ataque aéreo en la frontera entre Siria e Irak contra infraestructuras utilizadas por las milicias apoyadas por Irán, ejecutado "por orden del presidente", Joe Biden.

Según ha informado el portavoz del Pentágono, John Kirby, a través de un comunicado, esta acción se debe a que "estas instalaciones son utilizadas por milicias respaldadas por Irán que tenían planeado ataques contra personal e instalaciones estadounidenses en Irak".

Así, el ataque ha destruido "instalaciones operativas y de almacenamiento de armas en dos lugares en Siria y un lugar en Irak, ambos cerca de la frontera entre esos países" que "eran utilizadas por milicias como Kataeb Hezbolá y Kaitaib Sayid al Shuhada (KSS).

"Dada la serie de ataques en curso de grupos respaldados por Irán contra los intereses estadounidenses en Irak, el presidente dirigió nuevas acciones militares para interrumpir y disuadir tales ataques", ha incidido Kirby que ha calificado esta medida como "necesaria, apropiada y deliberada para limitar el riesgo de escalada" así como para "enviar un mensaje disuasorio, claro e inequívoco".

Asimismo, ha justificado que Estados Unidos ha actuado "de conformidad con su derecho a la legítima defensa" y ha recalcado que este ataque ha tenido "un alcance limitidado". "Estamos en Irak por invitación del Gobierno de Irak con el único propósito de ayudar a las fuerzas militares iraquíes en sus esfuerzos para derrotar a Estado Islámico", ha zanjado.

Se trata de un nuevo ataque militar en el extranjero autorizado por Biden después de que en febrero de este año autorizase por primera vez un bombardeo en el este de Siria contra objetivos de milicias proiraníes en la zona.

Biden explicó entonces que la orden fue dada para "proteger y defender a nuestro personal y socios" en Irak después de los últimos ataques contra objetivos militares y diplomáticos estadounidenses en Irak, achacados a milicias integradas en las FMP.

Las FMP, uno de los elementos aliados de las fuerzas de seguridad iraquíes en la ofensiva contra el grupo yihadista Estado Islámico, han sido acusadas de abusos contra la comunidad suní durante la misma y del asesinato de activistas y manifestantes durante las protestas antigubernamentales que se suceden durante los últimos meses.

La relación entre Estados Unidos e Irán atraviesa una etapa crítica, ante una posible negociación de vuelta al pacto nuclear, que Estados Unidos abandonó unilateralmente en 2018 bajo la Administración de Donald Trump, y en el contexto del creciente miedo de las naciones occidentales de las capacidades de Irán para producir armas nucleares.

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