EEUU critica la falta de coordinación de la OTAN a la hora de reforzar a las fuerzas afganas

Publicado 21/06/2019 11:48:31CET
Efectivos de la OTAN en Afganistán
REUTERS / OMAR SOBHANI - Archivo

   MADRID, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

   La falta de coordinación en el despliegue de los países de la OTAN destacados en Afganistán ha dificultado las tareas de fortalecimiento de la Policía y el Ejército del país a pesar de los 80.000 millones de euros invertidos durante las últimas dos décadas de conflicto, según un informe publicado este jueves por el Congreso de Estados Unidos.

    "Un ámbito en el que la OTAN ha quedado por debajo de las expectativas ha sido el del entrenamiento de las fuerzas de seguridad de Afganistán. La OTAN ha sido constantemente incapaz de cumplir con los requerimientos necesarios. De los 1.287 entrenadores que Estados Unidos ha solicitado, la OTAN solo comprometió 541", según el informe de la Oficina del Inspector General para la Reconstrucción de Afganistán (SIGAR, por sus siglas en inglés).

   Actualmente, hay aproximadamente 17.000 militares internacionales sirviendo en Afganistán, y alrededor de 8.500 soldados estadounidenses forman parte de la misión de entrenamiento de la OTAN "Apoyo Resuelto", cuyo objetivo es entrenar a las fuerzas afganas y ayudar a las instituciones de seguridad afganas a mejorar sus capacidades ofensivas y defensivas.

    El informe describe a la OTAN como una organización lastrada por su incapacidad para reconvertirse más allá de su función original, esto es, la de ser un mecanismo para la defensa contra la antigua Unión Soviética, y no sabe operar como la organización militar multinacional a la que debería aspirar. "No hay ningún alto mando en la OTAN que tenga control completo de sus fuerzas", lamenta el SIGAR.

   Asimismo, también critica la estructura que rodea a una organización en la que, a diferencia de las fuerzas de Naciones Unidas, cada país se costea su propia intervención, según explica el informe antes de parafrasear al ex secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen: "Un militar de la OTAN cuesta 50 veces más que un militar afgano".

   Por todo ello, "y dada la influencia que los estados miembros ejercen sobre las operaciones de sus propias fuerzas, el rol de comandante queda relegado a mero guía estratégico", según el documento.

   Aunque el SIGAR reconoce que, con el tiempo, la OTAN ha mejorado en lo que se refiere al uso de las redes afganas de información de seguridad para aumentar el impacto de su presencia en el país, "estos problemas de coordinación han afectado negativamente la capacidad de Estados Unidos para extraer el máximo posible del respaldo de sus aliados internacionales".

   El documento presenta un futuro cargado de incógnitas en lo que a la relación con la OTAN se refiere, y pendiente de la evolución de las conversaciones de paz con el movimiento talibán.

   "Hasta entonces, hay que seguir asesorando es un acuerdo político duradero con los talibán, capacitar, asesorar, asistir a las fuerzas de seguridad afganas", pero "Estados Unidos deberá determinar si su misión de asistencia sigue siendo un esfuerzo de coalición bajo el paraguas de la OTAN o si el Ejército acabará transitando a una posición más tradicional, bajo los auspicios de la Embajada en Kabul", concluye el documento.