WASHINGTON, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Departamento de Estado estadounidense ha emitido una alerta de viaje a Malí a causa de la "inestabilidad política en el país, la rebelión activa en el norte --en referencia a la región de Azawad--, y las amenazas continuas de ataques y secuestros de occidentales --por parte de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI)-- en el norte del país".
"Los militares amotinados mantienen el control del país; sin embargo, las fronteras terrestres y el aeropuerto han sido reabiertos. La radio y la televisión emiten, pero están bajo el control de los amotinados", ha indicado el Departamento a través de un comunicado.
En el texto ha señalado que "la situación sobre el terreno se mantiene fluida e impredecible". "El Departamento de Estado urge a los ciudadanos estadounidenses a que consideren su propia seguridad y planes de contingencia, incluyendo la salida temporal del país", ha agregado.
Esta advertencia de viaje reemplaza a la emitida con fecha de 23 de marzo para actualizar la información sobre los eventos actuales en el país africano.
La Embajada estadounidense en Bamako ha designado las regiones del norte del país --Kidal, Gao y Tombuctú-- "como restringidas sin autoridad previa" para los funcionarios del Gobierno estadounidense, contratistas, concesionarios y sus subalternos. Antes de viajar a esas zonas han de conseguir una aprobación por escrito del embajador estadounidense en el país.
El Gobierno de Estados Unidos emite las alertas de viaje con intención de que sus ciudadanos "consideren muy cuidadosamente si deben viajar a un país". "Entre las razones para emitir esta alerta se incluyen un Gobierno inestable, una guerra civil, tasas elevadas de crimen y violencia, y ataques terroristas frecuentes.
Los soldados golpistas derrocaron la semana pasada al Gobierno de Amadou Toumani Touré en protesta por la gestión de la revuelta tuareg en la zona norte del país, donde el Ejército ha sufrido varias derrotas. Reivindican, además, una mejora de los equipos para combatir esta insurgencia, toda vez que los tuaregs cuentan con combatientes y armas procedentes de la guerra librada en Libia el año pasado.