NUEVA YORK, 12 Nov. (EP/AP) -
Las campanas doblaron en la costa de Nueva York, mientras numerosas familias se congregaban portando ramos de flores, al cumplirse el domingo el quinto aniversario del estrellamiento de un avión de American Airlines dirigido a República Dominicana con 260 personas a bordo.
El alcalde neoyorquino Michael Bloomberg se reunió con los familiares de las 260 personas que murieron en el avión y las cinco fallecidas en tierra, para inaugurar un monumento en homenaje a las víctimas.
"Es un sitio donde siempre podemos regresar para leer los nombres de aquellos que perdimos hace cinco años, para compartir nuestro pesar y nuestros recuerdos", dijo Bloomberg el domingo.
Un bombero y un agente de policía hicieron sonar campanas a las 9:16 de la mañana --hora local--, el momento en que el avión se estrelló en la urbanización de Belle Harbor después de despegar del aeropuerto John F. Kennedy rumbo a la República Dominicana.
El accidente estremeció a la ciudad, ocurrido sólo dos meses después de los ataques terroristas del 11 de septiembre. Muchas de las víctimas residían en Washington Heights, una urbanización de Manhattan con fuerte presencia dominicana.
El monumento "es bello, pero no nos devolverá aquello que realmente deseamos, que es estar con ellos y hablar con ellos", dijo Gladys Matos, cuya tía, Iris Santana De Acosta, era una pasajera del vuelo 587.
Ana Lora colocó la maqueta de un automóvil junto al nombre de su hermano, José Francisco Lora, que coleccionaba vehículos en miniatura. El hombre, de 43 años de edad, regresaba a la República Dominicana tras asistir al primer cumpleaños del hijo de Ana Lora.
"Me hace sentir bien estar aquí, pero es muy doloroso", dijo Ana Lora. La pared del monumento, diseñado por el escultor dominicano Freddy Rodríguez, también lleva una cita del poeta dominicano Pedro Mir, en español y en inglés: "Después no quiero más que paz/Afterwards I want only peace".
"Ahora podemos tocar sus nombres, ver sus nombres aquí", dijo Belkis Lora, presidenta del Comité para Rendir Homenaje a la Memoria del Vuelo 587, que perdió a un hermano en el accidente.
La Junta Directiva de Seguridad en el Transporte determinó que una parte importante de la cola cayó del Airbus A300 poco antes del accidente.
Hubo algunas dificultades para construir el monumento. Muchas familias querían que se emplazara en el sitio del estrellamiento, pero muchos residentes de la urbanización se opusieron.
"Querríamos haber visto algo donde el avión se estrelló, pero ahora es demasiado tarde", dijo William Fernández, cuyo primo, Luis Arturo Pichardo, murió en el accidente. "En ese lugar construyeron una vivienda", añadió. Finalmente, la estructura fue colocada a unos 15 bloques de distancia, en una zona menos residencial, cerca del Océano Atlántico.