CHARLESTON (ESTADOS UNIDOS), 4 (EP/AP)
El hecho de que el único superviviente de la explosión en el interior de una mina de Virginia Occidental (este de Estados Unidos) fuera el más joven del grupo de doce, pudo ayudarle a sobrevivir a los efectos de la explosión.
Randal McCloy, de 27 años, se encuentra grave aunque hay indicios de que su cerebro funciona correctamente. "La juventud tiene sus ventajas", manifestó a la prensa el doctor Lawrence Roberts, en el Hospital Memorial Ruby de la Universidad de Virginia Occidental en Morgantown.
La mayor parte de los otros mineros que fallecieron tenían cerca de 50 años. Los médicos enfatizaron, no obstante, que no conocían el estado de salud de ellos.
Los mineros quedaron atrapados a unos 80 metros de profundidad en la mina Sato tras la explosión del pasado lunes a primera hora. Las autoridades habían informado el martes a las familias de las víctimas que 12 de los 13 mineros habían sobrevivido, pero tres horas después rectificaron y dijeron que sólo uno había sobrevivido, generando conmoción y enojo entre los familiares.
McCloy ha trabajado en minas durante tres años, "pero quería dejarlas", expresó su esposa Anna. "Era demasiado peligroso", advirtió ella. Los médicos señalaron que el único superviviente tenía poco monóxido de carbono en su sangre y existían indicios de que estaba mejorando.
"Se está moviendo y respondiendo a estímulos y a las cosas que estamos haciendo", dijo Roberts. "Esto significa que su cerebro funciona, y el sistema nervioso central funciona si responde a los estímulos. Eso es bueno", añadió.
Roberts dijo que McCloy tuvo problemas con uno de sus pulmones y permaneció deshidratado. Pero no había indicios de que tuviera rotura de huesos ni otras lesiones. "Tengo esperanzas de que se recupere", declaró.