HARLINGEN (TEXAS, ESTADOS UNIDOS), 21 (EP/AP)
Cuatro meses después del paso del huracán Katrina por la costa del sureste de Estados Unidos, más de 4.200 personas de las 18.000 dadas por desaparecidas incialmente continúan sin ser encontradas.
La cifra sin precedentes de personas que perdieron sus hogares hizo que el Gobierno federal ampliara la definición de 'desaparecido' para incluir a todo el que era buscado por un familiar, que no sabía dónde se encontraba.
Pero a pesar de esta inclusión, algunos casos fueron ignorados por la falta de comunicación entre las organizaciones de ayuda y las agencias oficiales del Gobierno.
Los familiares de algunas personas que perdieron la vida a causa del huracán se enteraron de las muertes meses después de la tormenta y no fue por falta de interés, aseguran, sino por la falta de coordinación entre las agencias de socorro y las oficinas locales.
"Nadie habló con nadie", declaró Eldo Allen con voz entrecortada. El anciano y su esposa, Julia, tuvieron que esperar cuatro meses para saber de su hijo y su nuera. Después de la espera, las primeras noticias no fueron buenas: ambos habían muerto en su apartamento de Boulevard Beach, en Biloxi, Mississipi.
Las que le siguieron fueron igual de difíciles para la pareja, ya que las autoridades estaban a punto de deshacerse de los cuerpos de John David Allen, de 48 años, y de su esposa, Susan, de 53, después de haberlos identificado hacía varios meses en el Condado de Harrison, en Mississipi.
Los padres habían estado llamando durante meses a las agencias de socorro locales, pero aseguran que éstas no se habían puesto en contacto con la oficina del forense y ésta tampoco había llamado a las organizaciones. "Por eso es que casi fue demasiado tarde para nosotros", dijo Eldo Allen. "Si nos hubiéramos tardado un poco mas se hubieran deshecho de los cuerpos diciendo que no habían conseguido a ningún familiar y eso hubiera sido más de lo que puedo soportar", agregó.