BORGER (TEXAS, EEUU), 15 (EP/AP)
Al menos 11 personas han muerto y un total de 1.900 han tenido que dejar sus casas por los incendios que están arrasando amplias extensiones de pastizales secos en el estado de Texas. Sin embargo, los Bomberos anunciaron hoy que habían hecho avances en la lucha contra el fuego, pero que deben hacer frente a posibles cambios en la dirección de los vientos que podrían complicar los trabajos.
Las llamas, impulsadas por los vientos, han arrasado casi 2.800 kilómetros cuadrados desde el pasado domingo. Los Bomberos están humedeciendo el perímetro de las llamas para evitar la propagación del fuego, señaló la portavoz del Servicio Forestal de Texas, Jan Fulkerson.
Los Bomberos han combatido al menos 160 puntos con llamas en un plazo de 24 horas. En estos momentos se encuentran activos once incendios. La velocidad del viento alcanzó casi 32 kilómetros por hora a mediodía de hoy, mientras persiste la ausencia de lluvia. Los incendios forestales han quemado 1,4 millones de hectáreas, que equivalen al 2% del territorio texano.
El Departamento de Seguridad Pública ha cifrado en 11 el número de muertos por los incendios. Entre los Bomberos, nueve han resultado lesionados. "Compartimos el pesar de quienes han perdido a parientes y seres queridos por los incendios, y ofrecemos nuestras oraciones", indicó el gobernador Rick Perry.