WASHINGTON 21 Jul. (EP/AP) -
Los legisladores analizaban el jueves la conveniencia de construir una extensión de la valla fronteriza a lo largo de cientos de kilómetros en la frontera sur del país, una costosa barrera que por sí sola podría no frenar a los inmigrantes ilegales.
Ya existen cercas , colocadas una tras otra, a lo largo de aproximadamente 120 kilómetros de la frontera de 3.218 kilómetros entre Estados Unidos y México, la mayor parte en ciudades como San Diego, El Paso y Nogales, Arizona.
En un año electoral en que se destacan los temas de la inmigración ilegal y la seguridad fronteriza, el Congreso está analizando propuestas para establecer vallas en hasta 1.360 kilómetros de frontera, a un costo de miles de millones de dólares.
"San Diego era tierra de nadie cuando construimos esa cerca", dijo el representante republicano Duncan Hunter a un panel de la Cámara de Representantes que analiza las barreras fronterizas como una forma de impedir el paso a los inmigrantes ilegales.
Desde que se construyó una cerca justo al sur de la ciudad en 1996, indicó, los homicidios relacionados con pandillas de inmigrantes, el narcotráfico y el contrabando de personas han disminuido dramáticamente. "La valla sí funcionó", señaló Hunter.
Pero el representante demócrata Silvestre Reyes, que fue un alto funcionario de la Patrulla Fronteriza, dijo que el colocar las cercas podría costar hasta 2.200 millones de dólares y tal vez no sean efectivas en todas las zonas.
"En mi opinión, para la seguridad fronteriza no pueden aplicarse soluciones similares en todas las zonas", señaló Reyes. "Creo que desperdicia dinero y que no es una buena inversión de los dólares de los contribuyentes".