WASHINGTON 6 Nov. (EP/AP) -
El presupuesto para el Departamento de Defensa de Estados Unidos acordado hoy por el Senado y la Cámara de Representantes no incluye fondos para las operaciones del Ejército estadounidense en Irak y Afganistán. La cifra total asciende a 460.000 millones de dólares, y se destinará, entre otras cosas, a financiar costosos sistemas armamentísticos y vehículos a prueba de bombas para las tropas.
Mientras que los republicanos afirmaron que esta omisión provocará una tensión innecesaria entre las tropas, el diputado demócrata John Murtha indicó que, aunque "la gente quiere que esta guerra acabe", la reducción del presupuesto para las operaciones militares en ambos países se reducirá de forma progresiva.
Los demócratas de la Cámara de Representantes dijeron que estaban considerando la posibilidad de aprobar otras leyes que asignen unos 50.000 millones de dólares para gastos bélicos. Murtha añadió que estas medidas probablemente también restringirán el uso de ese dinero, por ejemplo, exigiendo a cambio que el Ejército se retire de Irak el próximo año.
Este dinero servirá para mantener a las tropas unos pocos meses más, pero supone sólo aproximadamente una cuarta parte de los 196.000 millones de dólares que solicitó el presidente estadounidense, George W. Bush.
La Cámara de Representantes ha fijado la votación de los dos proyectos de ley el próximo jueves. El senador republicano Ted Stevens consideró que el hecho de que el Congreso se niegue a financiar las necesidades del Ejército podría hacer que éste se vea perjudicado.
En este sentido, advirtió de que las Fuerzas Armadas se habrán quedado sin fondos el próximo mes de enero a no ser que el Congreso cambie de opinión. Por ello, sugirió añadir 70.000 millones de dólares al proyecto de ley sobre las guerras, propuesta que fue rechazada a continuación por los demócratas.