Archivo - Bandera de Estados Unidos (EEUU). - AFP7 VÍA EUROPA PRESS - Archivo
MADRID 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Estados Unidos ha reclamado a los hutíes la liberación "inmediata e incondicional" de los 20 trabajadores y extrabajadores de su Embajada en la capital de Yemen, Saná, cuando se cumplen cinco años de su detención por parte de los rebeldes.
"No nos hemos olvidado de nuestros colegas. Exigimos la liberación inmediata e incondicional de todo el personal de la misión de Estados Unidos que se encuentra detenido, así como de otras personas detenidas injustamente", ha dicho el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Thomas Pigott.
Así, ha reseñado que "durante cinco años, estas personas inocentes y sus familias han sufrido separación, intimidación y abuso", antes de manifestar que "su único 'crimen' fue trabajar de forma honorable para construir relaciones pacíficas y una prosperidad compartida entre estadounidenses y yemeníes, para incluir la ayuda humanitaria y al desarrollo a las comunidades a las que los hutíes dicen representar".
"La continua detención de sus compatriotas yemeníes por parte de los hutíes constituye una prueba más de que el grupo recurre al miedo y a la violencia contra su propio pueblo para mantener el control sobre el territorio", ha denunciado Pigott, según un comunicado publicado por el Departamento de Estado.
El llamamiento de Washington llega días después de que los rebeldes liberaran a un trabajador de Naciones Unidas detenido en Yemen desde 2024, según confirmó el organismo internacional, que señaló que se trata de "un paso positivo en la dirección correcta", en el marco de la detención de decenas de empleados de la ONU por parte de los rebeldes en zonas bajo su control en el país.
Yemen atraviesa desde hace cerca de un mes y medio un repunte del conflicto a raíz de la ofensiva a gran escala lanzada el 3 de septiembre por los hutíes en la zona de la costa del mar Rojo, seguida por una contraofensiva de las fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente, respaldado por la coalición que lidera Arabia Saudí.