HUNTSVILLE (TEXAS), 9 (EP/AP)
El Estado de Texas ejecutó anoche a Robert Neville Jr, ocho años después de torturar y asesinar a una mujer de 19 años con discapacidad mental que había trabajado con él. El crimen fue cometido tras recibir la libertad condicional y su objetivo, según sus propias palabras, era convertirse en un asesino en serie de coletivos minoritarios.
Neville pidió en disculpas y expresó su amor a la madre de la víctima y a sus dos hijas, antes de que su ejecución. "Espero que surja de ustedes el perdonarme y que todo esto sirva para calmar su dolor. Y deseo que el Señor les dé tranquilidad y paz. Sólo quiero que sepan que siento mucho lo que hice", declaró antes de morir.
Luego se refirió a su víctima, Amy Robinson. "Si me encuentro con Amy en el más allá, le diré cuánta la quieren y cuánto la echan de menos. Tendré mucho tiempo para hablar sobre ello", afirmó.
Posteriormente, Neville se dirigió a sus padres. "Siento haberos hecho pasar este daño", dijo. "Os amo y os veré en el más allá", añadió. Siete minutos más tarde fue declarada su muerte.
Neville, de 31 años, es el tercer preso ejecutado este año y el primero de los tres previstos para los próximos 15 días en Texas. La próxima semana, Clyde Smith, de 32 años, recibirá una inyección letal por robar y asesinar a un taxista de Houston en 1992.
Neville y un amigo, Michael Wayne Hall, fueron condenados por el asesinato de Amy Robinson, que había sido secuestrada cuando se dirigía en bicicleta a su trabajo, en un supermercado de Dallas.
Inmediatamente la llevaron a una zona remota del condado de Tarrant, donde recibió varios disparos, primero con una pistola de escaso calibre para ser posteriormente asesinada con un fusil de calibre 22 mientras ella rogaba por su vida. Hall, de 26 años, se encuentra en el corredor de la muerte, pero aún no hay fecha para su ejecución.
Neville y Hall fueron detenidos dos semanas después del crimen, en el momento en que intentaban pasar a México. Amy Robinson sufría una anomalía cromosómica, el síndrome de Turner, que únicamente se da en mujeres y que se caracteriza por la escasa estatura y el poco desarrollo sexual. Aparte, tenía problemas de discapacidad mental.
Los dos hombres habían trabajado con ella en el almacén comercial de Arlington Kroger antes de ser despedidos. Por ello, conocían la ruta habitual de la joven para trabajar. Dos semanas después de su detención, Neville declaró al diario 'Fort Worth Star-Telegram' que él y Halla pretendían convertirse en asesinos en serie de minorías raciales. "No importa si son blancos o mexicanos, cualquiera que no tenga nuestro color". Amy Robinson era mestiza, entre blanca e india.