Egipto acusa a milicias libias de la oleada de secuestros de ciudadanos egipcios en el país

Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 10 abril 2013 7:19

MADRID 10 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Agencia de Seguridad Nacional de Egipto ha acusado este martes a milicias libias de la oleada de secuestros de ciudadanos egipcios en el país y ha señalado que estos grupos obligan a sus rehenes a trabajar en plantaciones si el Gobierno no paga su rescate.

El general Adel Gaafar, representante del organismo, ha apuntado que los secuestros se realizan a punta de pistola cuando los ciudadanos egipcios salen de los aeropuertos libios, según ha informado el diario egipcio 'Al Masry al Youm'.

Este mismo martes, el Parlamento libio ha aprobado una ley que pena la tortura y el secuestro, mientras el Gobierno intenta imponer su autoridad en todo el país a pesar de que, en algunas zonas, los grupos rebeldes que derrocaron en 2011 al exlíder libio Muamar Gadafi siguen teniendo más poder que las fuerzas de seguridad.

"Ante esta nueva norma de justicia, torturar prisioneros, secuestrar a gente y mantener en el centros de detención ilegales serán un delito", ha informado la oficina de prensa del Parlamento. "Esta ley pretende fortalecer las libertades personales en el país", ha añadido.

Los activistas de Derechos Humanos han destacado el avance que supone la nueva legislación de cara a contener los ataques y el poder de las milicias que expulsaron a Gadafi del poder.

Apenas un día antes, fue liberado el alto asesor del primer ministro libio secuestrado el pasado 31 de marzo. Según fuentes gubernamentales, Mohamed Alí Ghatous fue sacado a la fuerza de su vehículo después de pasar un puesto de control en el suburbio de Tayura, en el este de la capital.

El mismo día en el que Ghatous fue secuestrado, el Comité Supremo de Seguridad (CSS) de Libia tomó el Ministerio de Interior y Justicia para protestar por la adhesión de la prisión ubicada en la base aérea de Metiga a esta cartera.

El CSS explicó que, con ello, pretende paralizar el traspaso de la gestión de la prisión de Metiga, hasta ahora en sus manos, al Ministerio de Interior y Justicia, argumentando que, de materializarse, los ex 'gadafistas' serán liberados.

Tras la caída del Gobierno de Gadafi los nuevos gobernantes del país han intentado controlar a los numerosos grupos armados que se niegan a entregar las armas e integrarse en las fuerzas de seguridad del país por miedo a perder la cuota de poder alcanzada durante el conflicto.

Durante los últimos meses, muchas de estas milicias han protagonizado enfrentamientos violentos entre sí, contra las fuerzas de seguridad o contra grupos leales a Gadafi.

Una de las mayores preocupaciones de las autoridades es la falta de control sobre el armamento, que fue robado de los arsenales y se teme que esté en manos de organizaciones terroristas, que podrían enviarlo a los países vecinos a través de las porosas fronteras de Libia en la zona desértica. Se cree que esta circulación de armas está también vinculada con el aumento de la criminalidad y los ataques armados.

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