MADRID, 5 (EUROPA PRESS)
Las Fuerzas Armadas de Yemen han anunciado este lunes haber retomado el control del estratégico estrecho de Bab el Mandeb, la puerta al mar Rojo, en su contraofensiva ante la insurgencia hutí para recuperar el control total del país.
"Las fuerzas de los Gigantes y el Escudo de la Patria han logrado tomar el control de Bab el Mandeb", ha asegurado el portavoz oficial de las Fuerzas Armadas, el coronel Mayed al Nuzaili, que ha señalado que el aeropuerto de Dhahian se encuentra bajo control de las fuerzas gubernamentales.
En el contexto de la operación "a gran escala para atacar las capacidades y elementos hutíes", ha explicado que se encuentra cortada la carretera entre Dhahian y Moca y se ha impuesto "un control de fuego estricto".
"Cientos de los sitiados son elementos hutíes en la zona de Dhahian, y deben entregarse a las fuerzas gubernamentales", ha apuntado en un comunicado, indicando que "algunos elementos" de los rebeldes hutíes huyeron en botes a través del mar.
Por su parte, el ministro de Información yemení, Muamar al Iriani, ha incidido en que los "logros" en la costa y la "ofensiva estratégica hacia Saná utilizando capacidades avanzadas" confirman que la operación "avanza hacia el logro de sus objetivos nacionales de restaurar las instituciones estatales y poner fin al golpe de Estado", en referencia a la ofensiva hutí de 2014, que permitió a los rebeldes tomar la capital y buena parte del oeste del país.
El control sobre Bab el Mandeb "no solo protege la seguridad y la soberanía de Yemen, sino que también contribuye directamente a salvaguardar uno de los pasos marítimos más importantes del mundo y a garantizar el comercio y la navegación internacionales", ha explicado, incidiendo en que la milicia había usado el estrecho como "herramienta de chantaje e intimidación" que vinculaba los intereses de Yemen "a la agenda del régimen iraní y las directivas de la Guardia Revolucionaria".
El ministro de Información ha recalcado que restaurar el Estado "no es el final del camino, sino el comienzo de una nueva etapa", apuntando que una vez restablezca su seguridad, estabilidad y soberanía, Yemen "tendrá una oportunidad histórica para dejar atrás años de guerra y golpes de Estado y dedicarse a la reconstrucción, el desarrollo, la captación de apoyo e inversiones, la revitalización de la economía, la creación de empleo, la mejora de los servicios y el nivel de vida de los ciudadanos".
Así las cosas, ha incidido en que la batalla "no es contra ninguna provincia, tribu o secta", sino para restaurar el Estado, la soberanía y la toma de decisiones a nivel nacional. De esta forma, Al Iriani ha pedido a toda la población que se una en torno al Consejo Presidencial de Liderazgo y a los líderes sociales y tribales en zonas bajo control insurgente les ha reclamado que se mantengan alejados de la milicia y "no permitan que utilicen a sus hijos como carne de cañón en sus batallas ni que transformen aldeas, hogares, escuelas e instalaciones civiles en bases militares".
APOYO DE LA COALICIÓN LIDERADA POR ARABIA SAUDÍ
Por su lado, la coalición para Yemen liderada por Arabia Saudí ha confirmado su participación en la operación en apoyo al gobierno yemení con un centenar de aviones de combate que destruyeron "324 objetivos de alto valor".
"Garantizamos la protección aérea del estrecho de Bab el Mandeb, y el manejo de objetivos móviles continúa", ha indicado el portavoz de las fuerzas de coalición, Turki al Maliki, confirmando el apoyo aéreo para respaldar a las fuerzas armadas yemeníes en tierra "las 24 horas del día".
El inicio de la operación militar a gran escala ha sido anunciado por el presidente del Consejo Presidencial de Liderazgo de Yemen, Rashad al Alimi, que ya había decretado el estado de "máxima alerta" nacional y ordenado una movilización general.
"Por la bendición de Dios, se ha iniciado la operación 'Amanecer de Yemen' para restaurar las instituciones del Estado, liberar la capital Saná y poner fin al golpe de Estado de las milicias hutíes terroristas", ha subrayado, incidiendo en que "Yemen avanzará hacia un nuevo amanecer de libertad, paz y estabilidad".
Las Fuerzas Armadas yemeníes han anunciado este lunes la "neutralización" de 1.747 miembros de la milicia hutí en el marco de la gran contraofensiva lanzada por el Gobierno para recuperar el control total del país. El balance es el resultado de más de un millar de "ataques de precisión" ejecutados en diversos frentes, según ha informado la agencia estatal de noticias, SABA.
Los hutíes lanzaron el 3 de septiembre una ofensiva en zonas de las provincias de Taiz y Hodeida y desde entonces han logrado importantes avances territoriales, incluida la toma de la ciudad de Moca. Los ataques se han recrudecido todavía más este fin de semana, especialmente entre los hutíes y las fuerzas saudíes, aliadas del Gobierno de Adén.
La guerra llevaba años en segundo plano, en medio de una disminución de los enfrentamientos, tímidos intercambios de prisioneros y, sobre todo, latente frente a las campañas militares emprendidas por los hutíes contra Israel y la navegación por el mar Rojo por orden de Irán y como gesto de apoyo a la causa palestina.