Elecciones regionales en Francia: los partidos miden sus fuerzas en un ambiente enrarecido

Actualizado 05/12/2015 10:45:48 CET
Carteles electorales para las elecciones regionales de Francia
PASCAL ROSSIGNOL / REUTERS

Las encuestas pronostican unos resultados sin precedentes para el Frente Nacional

PARÍS, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los franceses acuden este domingo a las urnas para elegir los gobiernos de las 13 regiones en las que quedará redistribuido el país a partir del próximo 1 de enero, en un cita que servirá para medir el respaldo popular a unos grandes partidos marcados en el último mes por sus diferentes reacciones a los atentados del 13-N en París.

La cadena de ataques perpetrada el 13 de noviembre en la capital gala por el grupo terrorista Estado Islámico ha monopolizado el debate político reciente. Las discusiones sobre seguridad, libertad y política exterior, entre otras cuestiones, se han prolongado durante las últimas semanas y han tapado otros debates de índole más local.

Aún bajo estado de emergencia, Francia celebrará este domingo la primera vuelta de las elecciones regionales -la segunda ronda tendría lugar el 13 de diciembre--. En juego está no sólo el poder político de 13 territorios, sino la victoria en el particular pulso que han venido echando durante años los tres grandes partidos.

En 2012, ocho de las 13 nuevas divisiones territoriales se inclinaron a favor de los socialistas, una hegemonía que parece difícil de mantener en vista de las encuestas. El Partido Socialista ha visto cómo su popularidad ha caído al mismo ritmo que la de su líder, el presidente francés, François Hollande.

Sin embargo, la respuesta del Gobierno a los atentados ha favorecido la imagen de Hollande y, por extensión, la de su partido, que tiene ante sí el reto de contener el crecimiento de la derecha en sus dos vertientes.

Por un lado, el expresidente Nicolas Sarkozy quiere reconquistar las cuotas de poder logradas con la Unión por un Movimiento Popular (UMP) bajo sus nuevas siglas: Los Republicanos. Por otro, el ultraderechista Frente Nacional, con Marine Le Pen al frente, quiere consolidarse como alternativa, especialmente de cara a las elecciones de 2017.

LOS REPUBLICANOS Y FN, FAVORITOS

Los Republicanos y el Frente Nacional figuran como favoritos en los sondeos, si bien en la práctica el sistema electoral francés tiende a favorecer a los partidos más moderados. La ultraderecha tiene algunos retos clave como Provenza-Alpes-Costa Azul y Norte-Paso de Calais-Picardía, donde recientes encuestas le sitúan con opciones de gobernar, y Le Pen apuntó el jueves que tienen posibilidades en "cuatro o cinco regiones".

Sarkozy ya ha advertido de que no pactará con los socialistas para frenar al Frente Nacional, de tal forma que ha descartado el conocido como 'frente republicano' de cara a hipotéticas segundas vueltas. "No tengo nada que ver con el Frente Nacional pero también me enfrento con las políticas de los socialistas", alegó esta semana a Europe1.

El Partido Socialista, entretanto, sí ha sugerido que será necesario hacer "todo lo posible" --en palabras del primer ministro, Manuel Valls-- para mantener lejos del poder al partido de Le Pen, algo que también han planteado opciones centristas como el Movimiento Demócrata (MoDem) de François Bayrou.

Pase lo que pase, todos los analistas coinciden en pronosticar para el Frente Nacional un resultado sin precedentes en las que serán las últimas elecciones a nivel nacional antes de las presidenciales de 2017

RECONFIGURACIÓN

Al margen de la habitual discusión política, estas elecciones incluyen también el aliciente de la novedad administrativa, ya que Francia inaugurará un nuevo mapa regional a partir del próximo 1 de enero, cuando pasará de las actuales 22 regiones metropolitanas a 13 --territorios de ultramar aparte-- con mayores competencias.

Así se aprobó en diciembre de 2014, tras medio año de intensos debates y con los socialistas como principales y casi únicos valedores. Hollande hizo de este cambio una de las grandes promesas de su mandato, aunque Sarkozy ya ha sugerido que tratará de modificar la reforma si su partido vuelve al poder.

Las nuevas regiones, más pequeñas que los 'lander' alemanes, supervisarán principalmente temas educativos y de transporte, a partir de unos presupuestos que serán elaborados con impuestos propios y con desembolsos del Gobierno central. El Ejecutivo aspira a lograr un ahorro que algunas fuentes cuantifican en 10.000 millones durante los próximos años.

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