Publicado 27/01/2022 11:21

El embajador francés en España acusa a Rusia de provocar la crisis pero reivindica que Europa "tenga su propio papel"

El embajador de Francia en España, Jean Michel Casa, junto a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet.
El embajador de Francia en España, Jean Michel Casa, junto a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet. - Alberto Ortega - Europa Press

Aboga por una construcción europea que incluya una "vertiente social"

Considera que la crisis de los 'chalecos amarillos' podría reproducirse en otros países de la UE

MADRID, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

El embajador de Francia en España, Jean Michel Casa, ha señalado este jueves al Gobierno ruso como el responsable de provocar la crisis en torno a Ucrania, si bien ha reivindicado que Europa "tenga su propio papel" mientras se mantiene abierto el diálogo entre "europeos y americanos" en los foros pertinentes "para favorecer el diálogo entre la OTAN y Rusia".

En su intervención durante un evento organizado por Nueva Economía Fórum, el diplomático galo ha lamentado que estemos viviendo "una tensión alrededor de Ucrania que no ha sido provocada por iniciativa propia". "No estamos ante una situación en que Estados Unidos o Europea hayan tomado la iniciativa con unas posturas agresivas. La realidad es que ha sido Rusia quien ha planteado unas condiciones a la alianza atlántica y a Estados Unidos y ha desplegado millares de soldados en la frontera con Ucrania", ha aseverado.

Así, ha destacado que "toda la política de (Josep) Borrell se basa en contribuir a que Europa tenga su papel". "Por supuesto, estamos vinculados a nuestros aliados, pero la idea es hablar entre nosotros en los foros que existen para favorecer el diálogo, como se ha estado haciendo y se hará en los próximos días", ha dicho.

En este sentido, ha recordado que el miércoles se celebró una reunión entre consejeros diplomáticos en el llamado 'Formato de Normandía', surgido a raíz de la anexión rusa de Crimea en 2014. "Este busca favorecer el diálogo entre Rusia y Ucrania bajo la moderación de Francia y Alemania", ha explicado antes de matizar que las conclusiones de estos días apuntan a una "señal positiva de distensión".

"Esa es fundamentalmente la política que sigue Europa a través de su Alto Representante y su Presidencia, que no solo es preparar una respuesta a una posible agresión rusa contra Ucrania, preparar sanciones y favorecer una política de disuasión, sino también mantener las vías abiertas para el diálogo con Rusia", ha aclarado. "Queremos salir de la escalada para entrar en la lógica de la desescalada", ha añadido.

Sobre este extremo, la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha hecho hincapié en que "los valores europeos son ahora más imprescindibles que nunca" porque "grandes son las amenazas a esos valores, los valores democráticos". "No hay nada que representen con mayor contundencia la necesidad de apoyar, reivindicar y defender esos valores de la unión", ha manifestado.

Batet se ha referido así a la Presidencia francesa 'pro tempore' del Consejo de la Unión Europea y ha afirmado que el peso francés en la construcción europea "es tan relevante como su propia vocación europeísta, marcada por su convicción de que construir Europea no es diluirse en ella ni debilitar al Estado (...) sino la mejor manera de reforzarlos frente a un mundo que cada día necesita más las actuaciones supranacionales si queremos ser realmente eficaces".

RECUPERACIÓN TRAS LA PANDEMIA

Casa ha expresado que la situación de la economía europea es "tensa" desde que comenzó la pandemia de coronavirus, lo que ha llevado a establecer un plan de recuperación cuya dimensión, ha matizado, es "enorme".

"Estamos tratando de implementar el plan de la manera más eficaz posible, cada estado con el suyo, por supuesto negociado con las instituciones europeas, pero también con la idea de tener una actuación común", ha detallado. Para él, el término de "recuperación" puede resultar "engañoso", dado que "no estamos solo recuperando o tratando de volver a la situación anterior sino también queremos crear un nuevo modelo que sea más coherente con nuestras prioridades en términos de transición económica y digital, que tenga más en cuenta los derechos sociales".

Así, ha recalcado que Europa "tiene una visión particular de una economía decididamente moderna y comprometida con las transiciones, que nunca sacrifica lo fundamental, lo humano". "España es una marca muy europea, (...) y buscamos hacer de Europa un espacio pionero en términos de responsabilidad social", ha subrayado.

El embajador ha indicado a su vez que Francia busca una implementación del pacto de estabilidad y crecimiento que sea "inteligente y dinámica". "Estamos ahora en una crisis menos asimétrica, que afecta más a todos los países europeos, y hemos tenido esta respuesta muy contundente con el plan de recuperación europeo, propuesto por Francia y Alemania, y no hay que olvidar que de manera unánime, poco después del inicio de esta crisis, hemos decidido suspender las reglas del pacto de estabilidad precisamente para no interrumpir todo el crecimiento", ha sostenido.

Por ello, ha dicho, la "construcción europea y la integración necesitan más que nunca de una vertiente social, que tal vez haya faltado en el pasado". "Esto lo tenemos que corregir y ya tenemos bases muy fuertes", ha insistido antes de abogar por la "cuestión social", a la que no considera "una opción". "No podemos salir de la crisis con el sentimiento de que hay más brechas sociales y desigualdades", ha puntualizado.

CUESTIONES ENERGÉTICAS

Sobre la potencia y los suministros energéticos en Europa, Casa ha señalado que esto "no tiene que darse como una dimensión únicamente militar, aunque sea importante". "Hemos hecho muchos progresos, especialmente tras la salida de Reino Unido. (...) Pero de nuevo la potencia no se limita solo al sector de la defensa, se trata un poco de potenciar nuestra Europa con una política industrial más activa, asumir una forma de agenda de poder también en materia económica, no depender de abastecimientos de fuera", ha afirmado al considerar que esta cuestión conllevó "fallos" al inicio de la pandemia.

"En el plano energético no podemos depender exclusivamente del exterior. (...) No se va a hacer una política industrial a nivel europeo, pero hay que dedicar más fondos para apoyar la innovación y la emergencia de grandes empresas capaces de liderar el mercado mundial en estos sectores", ha advertido.

Asimismo, ha expresado que la inflación es un asunto de "preocupación", si bien ha establecido que es "normal en una fase de recuperación". "Lo que es importante es ser capaces de responder a esta tensión y hay una forma de coordinación a nivel europeo sobre el control de estos precios. (...) Tenemos que evitar una forma de inflación más duradera", ha dilucidado.

Respecto a un posible aumento del precio de los combustibles, el diplomático francés ha alertado de que esto podría acarrear protestas y una crisis, como sucedió en Francia durante las manifestaciones de los 'chalecos amarillos'. "Es un tipo de crisis que podría ocurrir en otros países de la unión con el rechazo de las poblaciones a lo que podría ser percibido como una transición ecológica energética absolutamente necesaria pero que no tiene que tener consecuencias excesivas para los consumidores", ha declarado.

A su vez, ha defendido el uso de la energía nuclear en Francia y ha querido matizar que "se puede tener una visión ideológica" sobre el asunto, si bien se trata de una energía "totalmente descarbonizada, barata y controlada, que nos da una gran independencia en términos de abastecimiento". "Tenemos una visión pragmática y no ideológica", ha justificado.

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