Escaleras mecánicas paradas: La ONU se ajusta el cinturón en medio de la falta de fondos

Publicado 13/11/2019 18:11:57CET
Banderas frente a al edificio sede de la ONU en Nueva York
Banderas frente a al edificio sede de la ONU en Nueva York - REUTERS / BRENDAN MCDERMID - Archivo

Estados Unidos y otros países no han realizado aún su aportación anual, lo que deja al organismo falto de liquidez

NUEVA YORK, 13 Nov. (DPA/EP) -

Una cinta amarilla impide el paso a algunas de las escaleras mecánicas en la sede de la ONU de Nueva York y un letrero aclara: "Fuera de servicio".

Unas cuantas escalares mecánicas cerradas puede no parecer significativo, pero simbolizan la gravedad de la actual crisis de falta de fondos de la ONU, provocada por el hecho de que decenas de estados miembros aún no han desembolsado sus aportaciones anuales.

Esta es solo una de las medidas para ahorrar dinero que el organismo mundial ha impuesto ante lo que el secretario general, Antonio Guterres, describió el pasado octubre como "la peor crisis de dinero a la que se enfrenta Naciones Unidas en casi una década".

La ONU ha dejado de contratar, ha reducido los viajes oficiales y cancelado los encuentros fuera de hora. También se han limitado la calefacción y el aire acondicionado.

El motivo es que solo 134 de los 193 estados miembros han pagado su cuota anual este año, lo que supone un déficit de 1.200 millones de dólares. Los principales deudores son Estados Unidos, Brasil, Argentina, Irán e Israel.

No es la primera vez que la organización, que no puede pedir prestado dinero, se enfrenta a falta de fondos hacia final de año. Estados Unidos, el mayor donante a la ONU, normalmente suele pagar en noviembre. Según el 'New York Times', debe al menos 100 millones de dólares por este año y anteriores.

En respuesta a la noticia de la falta de fondos de la ONU, el presidente estadounidense, Donald Trump, tuiteó: "Haced que todos los países miembro paguen, no solo Estados Unidos".

Uno de los factores que está recrudeciendo la falta de fondos es que otros países también están demorando sus contribuciones. El experto en ONU Richard Gowan, del 'think-tank' Crisis Group, cree que esto no debe ser motivo para temer por el futuro de la organización.

"Incluso Estados Unidos cumplirá en último término la mayoría de sus obligaciones financieras este año", subraya, añadiendo que la ONU se enfrenta a un problema de liquidez más que a una crisis financiera propiamente dicha.

Las medidas de austeridad pueden parecer modestas considerando que tiene miles de empleados y una red mundial de oficinas. Un portavoz de la ONU ha contado a periodistas que apagar las escaleras mecánicas ahorra 14.000 dólares al año, 38 dólares al día.

LOS PERIODISTAS, DE LOS MÁS AFECTADOS

Las medidas parecen estar dirigidas en primer lugar a los periodistas, cuyas oficinas están en las plantas más bajas de la sede de la ONU y en general suelen acceder a ellas por las escaleras mecánicas. Ahora, los periodistas se ven obligados a subir a pie por las escaleras o usar los atestados ascensores.

Algunos periodistas sospechan que la ONU les está complicando la vida para que informen sobre los pagos pendientes por parte de los países miembros, y la treta está funcionando. El asunto de las escaleras mecánicas --bautizado como "Escalatorgate"-- ha sido planteado en los brifing diarios, en los que normalmente se suele hablar de crisis como Irak, Yemen o Sudán.

Preguntado por qué incluso se impide al personal que suba y baje por las escaleras paradas, el portavoz de la ONU, Stephane Dujarric, sin poder contener una sonrisa, ha advertido del peligro que suponen los altos peldaños y sus bordes "extremadamente afilados y metálicos".

Otro periodista contó que se estaba usando a ovejas para cortar el césped en la sede de Ginebra y preguntó si la ONU estaba barajando hacer lo mismo en Nueva York. "Podríamos hablar con nuestros amigos de la misión permanente de Nueva Zelanda para ver si tienen algo que ofrecer", bromeó Dujarric.

Pero por ahora los jardines siguen sin ovejas y las escaleras mecánicas están detenidas. La crisis de fondos de la ONU no ha terminado.

Contador

Para leer más