Publicado 16/11/2020 12:38CET

Etiopía anuncia la muerte de más de 20 supuestos implicados en un ataque contra un autobús en el oeste del país

El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed
El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed - -/Kremlin/dpa - Archivo

MADRID, 16 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las autoridades de la región etíope de Benishangul-Gumuz (oeste) han anunciado este lunes la muerte de más de 20 personas presuntamente implicadas en un ataque ejecutado el sábado contra un autobús en esta zona del país, incidente que se saldó con más de 30 muertos.

El presidente de la Oficina de Seguridad y Paz de la región, Gashu Dugaz, ha indicado que la operación ha sido llevada a cabo de forma conjunta por las fuerzas regionales y la Policía federal y ha insistido en que las autoridades trabajan para resolver los problemas de seguridad.

Asimismo, ha pedido a la población que apoye a las fuerzas de seguridad para acabar con los esfuerzos del Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF) --que gobierna en la región de Tigray, escenario de una ofensiva militar de Adís Abeba desde hace más de una semana-- para azuzar las tensiones intercomunitarias.

Gashu ha acusado al TPLF de apoyar a "fuerzas contrarias a la paz" y ha reclamado a la población "mantener los esfuerzos para exponer a los emisarios del TPLF", antes de incidir en que este grupo "nunca ha estado interesado en la paz", según ha recogido el medio de comunicación Benishangul Gumuz Mass Media Agency.

Benishangul-Gumuz, situado a lo largo de la frontera entre Etiopía y Sudán, ha sido escenario de sangrientos episodios de violencia étnica en los últimos meses, algunos de los cuales han sido achacados al TPLF y a grupos armados supuestamente apoyados desde Tigray.

El ataque del sábado tuvo como objetivo a los pasajeros de un autobús que cubría el trayecto entre las ciudades de Wonbera y Chagni a su paso por Mykadra. La Comisión de Derechos Humanos, una ONG independiente del país, advirtió en un comunicado de que están ocurriendo "ataques parecidos en las woredas (o distritos) de Wubgish, Yamp y Kidoh".

"El ritmo implacable de los ataques contra civiles en Benishangul-Gumuz exige una mayor vigilancia y una acción más coordinada entre las fuerzas de seguridad regionales y federales", lamentó el director general de la organización, Daniel Bekele, que pidió a las autoridades "trabajar juntas, y en consulta con la comunidad local, para rediseñar una estrategia de seguridad regional que pueda poner fin a estos ataques".

Tras la masacre, el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, emplazó a la comunidad internacional a condenar "en los términos más contundentes la masacre perpetrada por el TPLF contra civiles en Mykadra" y a apoyar al Gobierno para que los responsables del ataque sean llevados ante la justicia.

El Gobierno de Abiy anunció una ofensiva el 5 de noviembre acusando al TPLF de atacar bases militares en el país. El corte de comunicaciones en la región dificulta saber el alcance y el coste humano del conflicto, aunque las bajas ya se calculan por centenares.

Asimismo, ha acusado en varias ocasiones al TPLF de participar en ataques contra la comunidad amhara, incluida la matanza de decenas de civiles en la región de Oromía días antes del inicio de la ofensiva en Tigray. Adís Abeba apuntó además al grupo rebelde Frente de Liberación Oromo (OLF-Shane).

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