Publicado 29/01/2026 14:00

Ni pan rallado ni panko: el truco para un pollo empanado más crujiente

Sigue este truco inspirado en la comida japonesa para que tu pollo empanado siempre quede crujiente
Sigue este truco inspirado en la comida japonesa para que tu pollo empanado siempre quede crujiente - KEVIN KEVIN - UNSPLASH

MADRID 29 (EUROPA PRESS)

El pollo empanado es un favorito entre muchas personas por su textura crujiente por fuera y jugoso por dentro. Se puede combinar con cualquier comida por su versatilidad y se puede disfrutar frío solo o en una ensalada.

Coger el punto para un crujiente perfecto puede ser difícil, especialmente si se quiere asegurar que el pollo no quede crudo y que el rebozo no se desprenda de la carne. Por esta razón, se puede recurrir a un truco inspirado en la gastronomía japonesa que soluciona este problema y que, además, prescinde de pan rallado.

UNA TEXTURA QUE SUPERA AL PAN RALLADO TRADICIONAL

Una técnica de empanado que reemplaza las migas de pan es el arroz inflado triturado. Originaria de un blog culinario de la cocinera Mandy Lee, esta técnica se inspira en el pollo frito asiático, como el japonés o el coreano, de rebozados dobles. Sin embargo, busca un resultado más aireado y con mayor resistencia a la humedad del aceite.

Esta técnica le aporta al pollo una textura especialmente crujiente y reemplaza el panko (pan rallado grueso y crujiente japonés), ofreciendo una versión de la receta más asequible, ya que no se tienen que buscar ingredientes que pueden ser difíciles de conseguir.

CÓMO SE HACE UN REBOZADO DE ARROZ AIREADO

Para hacer un pollo frito crujiente, se debe empezar triturando ligeramente arroz aireado hasta que se obtengan migas irregulares. Este arroz puede prepararse en casa o elaborarse triturando tortitas de arroz. Si se quiere que el pollo esté especialmente jugoso, se puede dejar en remojo en huevos batidos durante la noche en la nevera, pero no es un paso imprescindible.

A continuación, se incorporan maicena, harina, sal, pimienta y especias, como ajo en polvo y comino, para darle sabor al pollo. Después, se pasa por un plato de harina, entonces por huevo batido y finalmente se presiona sobre el arroz aireado para que se adhiera bien. Finalmente, se fríe en aceite caliente hasta que quede crujiente y listo para servir.

Si se decide cocinar el pollo antes de rebozarlo, el tiempo de cocción puede verse reducido a un minuto por lado. Además, conviene secar el pollo con papel de cocina antes de freírlo porque el arroz puede absorber la humedad y quedarse duro en vez de crujiente. Por otro lado, si se busca darle más volumen al rebozo, se puede mezclar copos de maíz machacados con el arroz aireado.

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