Archivo - El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, en una fotografía de archivo - Sofya Sandurskaya / Zuma Press / Europa Press
MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Etiopía ha recalcado este lunes que sus "intereses legítimos" en el mar Rojo y su papel en la cuenca del río Nilo no pueden verse afectados por "las medidas coercitivas" o "los actos de desestabilización", en medio de las crecientes tensiones con varios países vecinos y la ofensiva lanzada por el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) en el norte del país africano.
El Ministerio de Exteriores etíope ha señalado en un comunicado que el país "es la fuente" del Nilo Azul, que "contribuye en cerca de un 85% del flujo total del río Nilo", antes de recalcar que "el mar Rojo es un cuerpo marítimo con el que Etiopía está conectado a nivel geográfico e histórico".
"A pesar de los cambios en las fronteras políticas con el paso del tiempo, Etiopía sigue conectada estrechamente con el mar Rojo, dado que su frontera más cercana está a apenas 30 millas (alrededor de 48 kilómetros) de la costa", ha manifestado la cartera en su mensaje, publicado a través de redes sociales.
Así, ha incidido en que cualquier "discusión seria" sobre estos asuntos debe tener en cuenta "estas realidades fundamentales" y "Los intereses legítimos" de Etiopía, al tiempo que ha reseñado que "estas realidades geográficas e históricas no pueden verse alteradas por la retórica política, las medidas coercitivas o los actos de desestabilización".
"Las acciones llevadas a cabo a través de grupos subsidiarios o los actos de agresión no cambiarán los hechos sobre el terreno ni disminuirán los intereses legítimos, el papel y las responsabilidades de Etiopía en la región", ha manifestado la cartera, que ha remarcado que Adís Abeba "busca interacciones pacíficas, respeto mutuo y cooperación regional".
En este sentido, ha hecho hincapié en que "Etiopía está preparada para defender su soberanía, su integridad territorial y sus intereses nacionales fundamentales", antes de pedir "a todos los actores regionales" que aborden los "desafíos compartidos" a través de "un diálogo constructivo, la asociación y el respeto a los principios de buena vecindad", y no "a través de la confrontación y los cálculos de suma cero".
El comunicado ha sido publicado en medio del drástico deterioro de los lazos de Etiopía con Egipto, Sudán y Eritrea en relación con las aguas del río Nilo y la ofensiva del TPLF, al que Adís Abeba acusa de contar con apoyo de estos países por sus tensiones por las citadas discrepancias en torno a su presa en el Nilo Azul y la voluntad del país de obtener salida al mar Rojo, algo que también ha provocado tensiones con Somalia.
La ofensiva del grupo tigriña, lanzada el 23 de septiembre, ha llevado a Etiopía a cerrar su Embajada en Eritrea y expulsar a los diplomáticos del país vecino, que respondió con la ruptura de lazos diplomáticos con Adís Abeba. Etiopía ha apuntado directamente a Asmara por apoyar al TPLF, después de estar del lado de Adís Abeba en el conflicto entre 2020 y 2022 después del restablecimiento de relaciones bilaterales, que le valió el Premio Nobel de la Paz al primer ministro etíope, Abiy Ahmed.
Estas tensiones se han expandido igualmente a las relaciones con Egipto --con la expulsión de diplomáticos por parte de Etiopía-- y Sudán, después de que el jefe del Ejército etíope, el mariscal de campo Birhanu Julan, acusara a Egipto, Sudán y Eritrea de respaldar la nueva alianza de grupos opositores, algunos de ellos armados, para derrocar al primer ministro y "desestabilizar y debilitar" al país, algo desmentido por todos estos países.
ACLARACIÓN DE LA UA ANTE EGIPTO
En este contexto, la Unión Africana (UA) ha publicado en las últimas horas una "aclaración" de su comunicado de la semana pasada en el que mostró su preocupación por el aumento de las tensiones entre Etiopía, Eritrea y Egipto e instó a los tres países a actuar con máxima moderación para evitar una escalada que pueda comprometer la paz y la estabilidad en la región.
El bloque ha recalcado que dicho comunicado "no buscaba e ninguna forma apuntar responsabilidades por la situación actual a ninguno de los países de la región, sino que simplemente pedía una reducción de las tensiones tras la expulsión de diplomáticos de tres capitales", después de que El Cairo denunciara que la UA estaba apuntándolo directamente por la crisis.
"El llamamiento a la contención, al mantenimiento de los canales de comunicación abiertos y al recurso a vías diplomáticas se realizó en consonancia con la responsabilidad institucional encomendada a la Comisión en virtud del Acta Constitutiva de la UA y del Estatuto de la Comisión de la UA, con el objetivo de prevenir cualquier malentendido, escalada o agravamiento de las tensiones que pudiera afectar a la estabilidad regional", ha explicado.
"La Comisión de la Unión Africana concede especial importancia a su estrecha relación con Egipto y valora sus posiciones, en su calidad de Estado miembro fundador de la UA y socio clave en la promoción de la paz, la seguridad, la integración y el desarrollo en el continente", ha zanjado el bloque en un comunicado publicado en redes sociales.
El TPLF anunció el 23 de septiembre el inicio de una "guerra defensiva" frente a las tropas federales de Etiopía y recalcó que había tomado esta decisión "tras la intensificación de la invasión a través de varios métodos por parte del autocrático y genocida régimen del Partido de la Prosperidad (PP) de Abiy contra el pueblo de Tigray", después de semanas de tensiones y aumento de los ataques a pesar del acuerdo de paz firmado en 2022 en Sudáfrica.
El citado pacto, alcanzado en Pretoria tras dos años de guerra en el norte de Etiopía, implicó que Tigray quedara en manos de un gobierno provisional aceptado por las autoridades federales del país. Sin embargo, a principios de mayo el TPLF se hizo con el control de las autoridades regionales, lo que provocó unas tensiones y acusaciones cruzadas sobre incumplimientos de los términos de lo pactado.