MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -
Más de 1.000 ex combatientes de las Fuerzas Armadas sudanesas y de grupos rebeldes de la región de Darfur van a deponer las armas en los próximos días e iniciar un proceso respaldado por Naciones Unidas cuyo fin es reintegrarlos en la vida civil.
El programa, que comenzó este domingo, tiene su sede en El Geneina, la capital del estado de Darfur Occidental, y está organizado por el Consejo Sudanés de Coordinación Nacional del Desarme, la Desmovilización y la Reintegración.
La Misión de la Unión Africana y la ONU en Darfur (UNAMID) realizará exámenes médicos a los participantes y les asesorará sobre cuestiones relativas al sida y el VIH, además de ofrecer apoyo logístico al programa, según informó este lunes la UNAMID en un comunicado.
Cuando los antiguos combatientes se registran y entregan sus armas, se les ofrece ayuda material y formación ocupacional para que puedan ganarse la vida. Los participantes en el programa proceden del Ejército de Sudán y de varios grupos rebeldes de Darfur, donde hay enfrentamientos desde 2003.
La UNAMID se desplegó en la región a principios de 2008 para intentar acabar con los combates y aliviar el sufrimiento de la población. Millones de personas han tenido que abandonar sus hogares y se han marchado a otras partes de Sudán o a otros países, como Chad.