El excandidato presidencial Zemmour rechaza todo "diálogo" con las derechas de cara a las elecciones en Francia

El líder de Reconquista deja la puerta abierta a repetir como candidato en las presidenciales de 2027

Archivo - El líder del partido de extrema derecha Reconquista, Éric Zemmour
Archivo - El líder del partido de extrema derecha Reconquista, Éric Zemmour - Europa Press/Contacto/Alexis Sciard - Archivo
Europa Press Internacional
Publicado: miércoles, 6 mayo 2026 18:47

MADRID, 6 May. (EUROPA PRESS) -

El presidente del partido Reconquista y excandidato presidencial de Francia, Éric Zemmour, ha rechazado este miércoles cualquier alianza electoral con las formaciones de derecha, dejando la puerta abierta a presentarse de nuevo como candidato de su partido político en las elecciones presidenciales de 2027.

Con un tajante "no", el político ha descartado que la derecha y la extrema derecha francesas puedan escoger una sola candidatura que las represente en los próximos comicios, asegurando que este escenario es algo "completamente infundado".

"No habrá diálogo ni antes de las elecciones presidenciales. Cada uno irá por su cuenta", ha manifestado durante una una entrevista concedida a Europa Press en Madrid, con motivo de la presentación en España de su libro "Occidente bien vale una misa".

Zemmour --que pidió el voto para Marine Le Pen, candidata de Agrupación Nacional (RN), en la segunda vuelta de las presidenciales de 2022-- ha explicado que las distintas formaciones de derechas tienen "demasiadas discrepancias en muchos temas como para apoyar a un solo candidato" y ha defendido que, "si los votantes realmente quieren un frente unido, deben votar por Reconquista".

En esta línea, ha señalado que el partido que preside y que él mismo fundó en abril de 2021 debería "ir a la cabeza" para que haya unidad entre las formaciones conservadoras ante el próximo proceso electoral. "Reconquista tendría que ir a la cabeza porque, sencillamente, y no lo digo para defender mis intereses, Agrupación Nacional se niega a unir a todos los partidos de derecha, ya que se inclina más bien hacia la izquierda, al menos en temas económicos. En temas sociales, lucha contra la inmigración, pero en todos los demás temas se inclina hacia la izquierda", ha argüido.

El político ha alegado además que Los Republicanos (LR), de centro-derecha, "se niegan obstinadamente a aliarse" con la formación liderada por Marine Le Pen y Jordan Bardella, mientras que en Reconquista son "los únicos" dispuestos a "tenderle la mano" al resto de partidos.

Sobre el horizonte electoral de aquí a 2027, Zemmour ha señalado que no es "optimista ni pesimista" y ha eludido confirmar su intención de concurrir a las presidenciales con su formación. "Ya veremos. Ya veremos. No voy a anunciar mi candidatura aquí en España", ha dicho, por los interrogantes suscitados ante el ascenso de la eurodiptutada de Reconquista Sarah Knafo, y que esta semana ha presentado una "consulta" con vistas a lanzar, con opiniones de la ciudadanía, una plataforma para las presidenciales.

Por otra parte, Zemmour ha celebrado que lo que denomina como "teatro antirracista" ha dejado de movilizar a los ciudadanos, si bien ha descartado que esto le favorezca ante un proceso electoral alegando que "uno de cada dos niños en la región de París es árabe o musulmán" y, por tanto, la situación demográfica actual en Francia es completamente distinta a la de la década de los 80.

"Hoy, en nombre del antirracismo, se observa una especie de espíritu conquistador y colonizador. Hoy, (el líder y candidato de la La Francia Insumisa) Jean-Luc Mélenchon acepta el concepto del gran reemplazo y pretende limitar la sucesión generacional", ha declarado en alusión a la teoría que defiende que la población blanca y cristiana en Europa está siendo sustituida por inmigrantes principalmente árabes y musulmanes.

Así, ha acusado a la izquierda francesa de haber empleado el antirracismo durante años en su propio beneficio. "La izquierda está dispuesta a inventar cualquier cosa para legitimar su retórica y funcionó (...) La izquierda movilizó hábilmente a la juventud recurriendo a grandes ideales como los derechos, reviviendo el fantasma de la Segunda Guerra Mundial, las masacres de judíos, y estableciendo una analogía entre lo que los judíos vivieron durante y antes de la Segunda Guerra Mundial y lo que los musulmanes vivieron en la década de 1980, que no tenía absolutamente ninguna relación", ha relatado.

"La juventud francesa se dejó seducir por este antirracismo, lo cual fue muy significativo y perjudicial, pues socavó los cimientos mismos de la asimilación francesa. Es decir, a partir de ese momento, dejamos de exigir a los recién llegados, árabes y musulmanes, lo que habíamos exigido a los inmigrantes anteriores: italianos, españoles, judíos, rusos, polacos, etc. (...) Con los inmigrantes musulmanes, toleramos mucho más; nos equivocamos, y todo por culpa de esta ola antirracista", ha lamentado.

Zemmour ha considerado así que el electorado francés actual se divide en "dos bloques". "Están quienes defienden la identidad francesa y quienes la aceptan, quienes se someten. Si bien estamos presenciando un cambio civilizatorio, hay quienes no lo desean, lo rechazan y han decidido luchar para impedirlo", ha dicho sobre uno de ellos.

Mientras, por otro, "están quienes celebran el surgimiento de una nueva identidad árabe-musulmana que está suplantando la antigua identidad francesa, cristiana y grecorromana. Quienes, junto con muchos musulmanes, se alegran de esto". Zemmour considera que estos últimos "se equivocan, porque muchos de ellos huyeron de países musulmanes que consideraban inhabitables y el origen de todos los estigmas en las sociedades de las que huyeron es precisamente el islam".

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