Archivo - El expresidente surcoreano Yoon Suk Yeol, condenado a cadena perpetua por su decisión de declarar la ley marcial en diciembre de 2024 - -/YNA/dpa - Archivo
MADRID 20 Feb. (EUROPA PRESS) -
El expresidente de Corea del Sur Yoon Seok Yeol, condenado a cadena perpetua en relación con su declaración de la ley marcial en diciembre de 2024, ha defendido este viernes su decisión de entonces, alegando que "fue por el bien del país", pero ha pedido "disculpas sinceras al pueblo" por las consecuencias de sus "errores".
"Mi juicio y decisión de declarar la ley marcial el 3 de diciembre fue únicamente por el bien del país y su gente, y su sinceridad y propósito permanecen inalterados", ha declarado Yoon en un comunicado recogido por la agencia de noticias estatal Yonhap. "Fue una decisión para salvar al país, pero pido disculpas sinceras al pueblo por la frustración y las dificultades que mis errores causaron", ha agregado.
El exmandatario ha considerado "una suerte" que el tribunal "no aceptara la ficción y el engaño del fiscal especial" de que la declaración de la ley marcial solo surgió ante unas condiciones que no permitieron proyectar "un gobierno a largo plazo". Con todo, ha considerado "difícil aceptar la lógica de que se trató de una guerra civil simplemente porque los militares acudieron a la Asamblea Nacional".
"Es desgarrador ver a tantos soldados, policías y funcionarios públicos luchando mientras se someten a investigaciones y juicios, y a sus familias frustradas por el dolor", ha lamentado, presentándose como "único responsable" de la toma de decisiones y manifestando su deseo de que "no se les impongan más juicios severos ni persecución".
Sobre su caso, en cambio, ha considerado que se trata de "una situación en la que no se puede garantizar la independencia del poder judicial y es difícil esperar una sentencia basada en la ley y la conciencia". "Tengo profundas dudas sobre el sentido de una disputa legal mediante apelación", ha apostillado.
Sus declaraciones han seguido la línea de las emitidas en la víspera por su equipo legal, que lamentó "un proceso cuya conclusión ya estaba predeterminada". Con todo, los abogados del exdirigente afirmaron que su intención era "luchar hasta el final" y, de hecho, la propia agencia Yonhap ha apuntado a que se espera que presenten una apelación la próxima semana.