Publicado 14/06/2015 21:47CET

Finalizan sin éxito los contactos entre Grecia y los acreedores

Bandera De Grecia Y La UE
REUTERS/JOHN KOLESIDIS

BRUSELAS, 14 Jun. (Reuters/EP) -

La última ronda de negociaciones entre Grecia y las instituciones que representan a sus acreedores han concluido este domingo sin éxito, por lo que la decisión final sobre una posible suspensión de pagos de Atenas dependerá del Eurogrupo, ha explicado la Comisión Europea.

El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker "hizo el último intento" este fin de semana en contacto con el primer ministro griego, Alexis Tsipras, para lograr una "valoración positiva" a tiempo para la reunión del Eurogrupo prevista para el 18 de junio en Luxemburgo.

"Aunque hubo ciertos progresos, las discusiones no tuvieron éxito porque aún persisten diferencias significativas entre los planes de las autoridades griegas y los requerimientos comunes de la Comisión, el BCE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el orden de 0,5 a 1 puntos porcentuales del PIB, o el equivalente a hasta 2.000 millones de euros en medidas fiscales en base anualizada", ha informado la Comisión.

"Además, las propuestas griegas siguen siendo incompletas. En este aspecto, las nuevas discusiones se realizarán ahora en el Eurogrupo", ha añadido la Comisión en un comunicado.

Grecia negocia con el Banco Central Europeo, el FMI y la Comisión Europea, sus acreedores internacionales, sobre las reformas económicas que debe para aplicar para desbloquear un nuevo tramo del rescate y evitar una bancarrota.

DISPOSICIÓN DE GRECIA

Mientras, Atenas ha reiterado su disposición a lograr un acuerdo y ha manifestado que podría hacer un esfuerzo en materia presupuestaria, aunque rechaza recortar las pensiones y subir los impuestos, según ha explicado el viceprimer ministro Yannis Dragasakis tras conocerse el fracaso de las negociaciones.

Dragasakis ha culpado a los acreedores por insistir en la reducción de pensiones y en la subida del IVA para cerrar la brecha presupuestaria proyectada.

Las dos partes habían logrado un acuerdo sobre la meta para el déficit presupuestario de 2015, ha revelado Atenas, sin embargo, los prestamistas estimaron un déficit fiscal de 2,6 por ciento del PIB para el 2016, a lo que la parte griega se opuso, ya que aspira al 2 por ciento del PIB.

Grecia necesita un acuerdo con sus acreedores en cuestión de días para evitar el impago de 1.600 millones de euros al FMI previsto para finales de mes.