PARIS 19 Feb. (EUROPA PRESS) -
El correo recibido esta mañana en la sede de la representación diplomática canadiense en Francia, situada en pleno corazón de París, que contenía "un tejido empañado en líquido" y por el que presuntamente tuvo que ser atendido un empleado, resultó finalmente sen inocuo, según fuentes policiales.
Las mismas fuentes señalaron que uno de los empleados de la Embajada comenzó a encontrarse mal y a sangrar por la nariz poco después de haber manipulado el sobre, que se encontraba en mal estado.
Este hecho provocó la declaración de una alerta nuclear, radiológica, bacteriológica o química (NRBQ) hecha oficial poco después de las 9:30 horas. La alerta obligó al desalojo de la sede diplomática en la que trabajan 200 personas y al cierre del tráfico rodado de las inmediaciones del número 35 de la avenida Montagne en la que se encuentra la Embajada.
Durante una hora y media, agentes de la policía judicial provistos de trajes antiataques NRBQ han inspeccionado la sede de la representación canadiense. Según los especialistas de la Policía francesa, un atentado nuclear, radiológico, bacteriológico o químico, es "un riesgo mayor". Esta consideración explica las medidas de seguridad adoptadas hoy y que dan cuenta de que Francia "goza de todo para hacer frente" a este tipo de situaciones, según los expertos franceses en ataques NRBQ.
La alerta se levantaba a las 11:15 horas porque, según el jefe de escuadrón de bomberos desplazado a la zona, Florent Hivert, "las pruebas realizadas en la Embajada han resultado negativas". Poco después, "los empleados han vuelto a sus puestos de trabajo". En cuanto al empleado indispuesto tras manipular el sobre, "estaba enfermo desde hace varios días", ha aclarado la jefatura de la Policía.