PARIS 12 Jul. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -
El presidente francés, Jacques Chirac, homenajeó hoy la memoria del capitán judío Alfred Dreyfus, condenado injustamente en 1895 por traición y cuando se cumplen 100 años de su rehabilitación como militar. "La tragedia del capitán Dreyfus", motivada por el antisemitismo de las autoridades galas en aquella época, "dividió al país, pero luego contribuyó a fortificar la República".
El jefe de Estado, en una ceremonia celebrada en el patio de honor de la Escuela Militar de París, recordó la rehabilitación de Dreyfus a su grado de capitán como "una victoria de la República y de la unidad de Francia". El conocido como 'caso Dreyfus', uno de los hechos más importantes de finales del XIX en la construcción de la sociedad civil europea, "sigue resonando con fuerza en nuestros corazones", manifestó el mandatario galo.
Chirac recordó cómo los valores que contribuyeron a luchar por la inocencia de Dreyfus ("el rechazo del racismo y del antisemitismo, la defensa de los derechos humanos y la primacía de la Justicia") siguen constituyendo, un siglo más tarde, "parte de nuestra herencia" y el "cimiento" de la sociedad actual.
El presidente pidió a las instituciones que se mantengan "vigilantes" ante la "injusticia, la intolerancia y el odio". Un "combate", subrayó el mandatario, "que nunca está definitivamente ganado".
Alfred Dreyfus fue arrestado y juzgado en 1894, y condenado por alta traición en 1895, como espía al servicio de Alemania. Esto provocó su humillación pública ante 20.000 parisinos, que vieron cómo un superior arrancaba sus condecoraciones de la pechera y partia su sable. El capitán fue incluso deportado a la Isla del Diablo, en Guyana. Aunque el militar fue amnistiado en 1899, prosiguió con el combate judicial que le restituyese sus honores militares. Algo que logró el 12 de julio de 1906.
El primer ministro, Dominique de Villepin, la ministra de Defensa, Michèle Alliot-Marie, las más altas autoridades militares y descendientes del capitán Dreyfus asistieron al evento, el más importante de todas las celebraciones que, en estos meses, recuerdan la lucha de Dreyfus y la de todos los que abrazaron su causa, como el escritor Émile Zola, por probar su inocencia.
Finalmente, las autoridades francesas se han negado a trasladar los restos de Alfred Dreyfus al Panteón de hombres ilustres, como fue reclamado por varias personalidades, entre ellas el ex ministro de Cultura socialista Jack Lang.