PARIS 31 May. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -
Jóvenes de los barrios más degradados de Montfermeil y Clichy-sous-bois, dos localidades en la periferia norte de París, volvieron a enfrentarse ayer, por segunda noche consecutiva,a las fuerzas del orden. La noche se saldó con cuatro policías heridos y cinco maleantes detenidos.
Los policías fueron heridos cuando un grupo de encapuchados atacó con piedras y objetos la comisaría de Montfermeil. Los jóvenes prendieron fuego a diez coches, a pesar del importante despliegue de seguridad en ambas localidades.
Entre los detenidos por intentar agredir a las fuerzas del orden figura Muhittin Altun, un joven de 18 años, que sufrió graves quemaduras el 27 de octubre de 2005, cuando dos amigos suyos encontraron la muerte al resultar electrocutados en el transformador donde pretendían esconderse de la policía.
Ese incidente fue el detonante de la ola de disturbios que se extendió por toda Francia durante el mes de noviembre. Unos incidentes que se saldaron con mas de 3.000 detenidos, 10.200 vehículos incendiados y 200 edificios públicos destruidos.
En la noche del lunes, un centenar de jóvenes, encapuchados y armados con bates de béisbol, se enfrentó a la Policía para protestar por la detención de un adolescente del barrio, acusado de haber agredido a un conductor de autobús. Siete agentes resultaron levemente heridos y seis personas fueron detenidas.
El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, aseguró ayer que se trata de una acción "premeditada" y no de choques espontáneos entre jóvenes y fuerzas del orden. "Cuando 100 maleantes se enfrentan, encapuchados y armados, a la Policía, no se trata de una revuelta espontánea. Su objetivo era provocar el máximo de daños y heridos", afirmó Sarkozy.