Francia se escuda en la ley de Emergencia para detener a activistas medioambientales

Publicado 28/11/2015 8:52:40CET
ERIC GAILLARD / REUTERS

Al menos 24 detenidos antes de la histórica cumbre sobre cambio climático del lunes

MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Policía francesa habría aprovechado las excepcionales competencias otorgadas por el estado de emergencia declarado tras los atentados en París para someter a arresto domiciliario a 24 activistas medioambientales con objeto de impedir que obstaculicen el desarrollo de la inminente cumbre sobre Cambio Climático en la capital gala, según informaron al diario británico 'The Guardian' los colectivos a los que pertenecen los detenidos.

Por ejemplo, un asesor legal de los afectados ha denunciado que numerosos agentes de Policía efectuaron registros en su apartamento de París y ocuparon varios pisos de su edificio. Además, también se han incautado de ordenadores, documentos y efectos personales en varios pisos de todo el país -- que se sepa, al menos tres de ellos en la capital francesa --.

Se tiene constancia de ocho casos concretos de arresto domiciliario: tres en Rennes, dos en París, dos en Rouen y uno en Lyon. Sobre las condiciones del mismo, si bien los afectados tienen permiso para abandonar sus hogares, solo pueden hacerlo si comunican a un oficial el sitio exacto donde se encontrarán en el caso de que necesiten ser localizados.

Todo ello se enmarca en la prohibición declarada por el Gobierno francés que impedirá la celebración de marchas contra la histórica cumbre -- donde se pretende adoptar un nuevo acuerdo marco que sustituirá al Protocolo de Kioto y que los activistas temen que eximirá de sus responsabilidades a los países más contaminantes.

Dado que la prohibición no afecta a otros eventos multitudinarios como la Liga de fútbol o los mercadillos navideños, los activistas sospechan que son objeto concreto de las autoridades, las cuales todavía no se han pronunciado sobre estas acusaciones.

Así, los activistas denuncian que esta acción policial ha vulnerado sus derechos civiles y solo parece justificarse por la excepcional situación de seguridad declarada tras los fatídicos atentados del viernes 13 de noviembre en diferentes puntos de la capital que costaron la vida a 130 personas.

El activista legal Joel Domenjoud asegura, en este sentido, que los agentes le presentaron una orden de alejamiento en la que se le describía --erróneamente, según sus palabras-- como "el principal cabecilla de un movimiento de ultraizquierda" después de que un juez rechazara atender una petición suya para levantar la prohibición sobre una protesta medioambiental.

No obstante, miles de compañeros, entre ellos nombres tan destacados como la activista india Vandana Shiva, han prometido que desafiarán la prohibición impuesta por el Gobierno. Mañana domingo, a 24 horas del inicio de la cumbre, decenas de personas formarán una cadena humana para proteger una de las marchas previstas, que culminarán el 12 de diciembre -- considerado el día clave de la cumbre --, fecha para la que han convocado "un día de desobediencia civil".

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