PARÍS 21 Dic. (EP/AP) -
A las nueve de la mañana de hoy comenzó la comparecencia del primer ministro francés, Dominique de Villepin, como parte de las investigaciones realizadas por los jueces para aclarar el 'caso Clairstream', que generó este año en Francia un gran revuelo y ha supuesto uno de los escándalos políticos franceses más notables en los últimos tiempos, salpicar al futuro candidato presidencial y ministro de Interior francés, Nicolas Sarkozy, a quien se le acusó de poseer cuentas bancarias secretas.
Una de las principales claves en la resolución del caso es esclarecer qué conocía Villepin sobre estas acusaciones y su implicación en el desprestigio que sufrió Sarkozy.
Como consecuencia del 'caso Clairstream' las tensiones entre ambos líderes políticos, que pertencen a la misma formación de centro-derecha --Unión para un Movimiento Popular (UMP)-- y han participado en la campaña de las elecciones presidenciales, han crecido notoriamente.
Sin embargo, a raíz de las investigaciones, la opción de que todo se trate de un montaje coge cada vez más fuerza. Como consecuencia, la implicación de Villepin en el mismo perjudica seriamente sus aspiraciones políticas, mientras que Sarkozy ve fortalecida su posición al considerársele víctima de toda esta trama. Los jueces están interrrogando a Villepin en calidad de testigo ya que en principio no ha resultado imputado en el proceso. El primer ministro declaró a principios de esta semana que estaba esperando la oportunidad para dar su testimonio sobre una historia en la que, dice, "las mentiras y difamaciones se han sucedido", sufriendo también él sus "consecuencias a lo largo de los últimos años". Villepin llegó a la Audiencia poco antes de las 9 de la mañana y no respondió a las preguntas de los periodistas que se encontraban en la puerta.