KUALA LUMPUR, 5 Mar. (Reuters/EP) -
Las Fuerzas Armadas de Malasia han lanzado este martes una ofensiva para expulsar definitivamente del estado de Sabá, ubicado en el sur del país asiático, a los rebeldes musulmanes filipinos que lo ocupan para reivindicar su derecho de propiedad sobre estas tierras.
Un portavoz de la Oficina del Primer Ministro de Malasia ha informado de que la operación militar ha comenzado a las 7.00 horas (medianoche en España). En total, han enviado siete batallones para ayudar a los efectivos policiales ya desplegados en la zona.
"Os aseguro que tras el primer ataque los intrusos se rendirán y, si no lo hacen, las autoridades de este país tendrán que tomar medidas", ha dicho el portavoz gubernamental, Najib Razak, en declaraciones a la agencia de noticias Reuters.
Razak ha argumentado que las autoridades malasias "tienen el derecho a tomar las medidas que consideren necesarias para preservar la soberanía y el orgullo nacional" frente a la invasión de los rebeldes musulmanes.
El pasado 15 de febrero, las autoridades malasias confirmaron la llegada de un centenar de hombres armados a Sabá que se presentaron como miembros del Ejército Real del Sultanato de Sulú, un reino islámico que entre 1457 y 1917 estuvo vigente en el sur de Filipinas y en el norte de la isla de Borneo, donde está la provincia de Sulú.
Aunque en estas dos semanas no causaron ningún problema, finalmente el pasado viernes la Policía malasia les rodeó e intentó desalojarles, después de que expirara el plazo dado por Kuala Lumpur para que los rebeldes musulmanes abandonaran la zona voluntariamente.
El ex hermano del sultán de Sulú, Raja Muda Agbimuddin Kiram, denunció que las fuerzas de seguridad --incluso francotiradores-- dispararon contra los rebeldes musulmanes que, de acuerdo con su versión, solamente llevaban algunas armas de fuego, cuchillos y piedras.
El portavoz del Sultanato de Sulú, Abraham Idjirani, indicó posteriormente que, como consecuencia del enfrentamiento, al menos 10 rebeldes musulmanes murieron. Las autoridades malasias han confirmado 12 milicianos y seis policías fallecidos.
EL CONFLICTO
El Estado malasio paga una cantidad de dinero anualmente al Sultanato de Sulú por el "alquiler" de Sabá, por virtud de un acuerdo que se remonta al periodo colonial británico, que se prolongó en todo el territorio hasta 1946 y parcialmente hasta 1963.
Los herederos del Sultanato de Sulú exigen al Estado malasio que les devuelva dichos terrenos, al considerar que el acuerdo bilateral carece de validez por haber sido firmado bajo la administración del Gobierno británico.
La lucha por el norte de Borneo ha causado ya varios problemas entre Kuala Lumpur y Manila, lo que ha contribuido a desgastar sus relaciones bilaterales, junto a la seguridad fronteriza y los flujos migratorios.
En el año 2000, un grupo de milicianos islamistas del sur de Filipinas secuestró a 21 turistas en el complejo turístico de Sipadan, en Sabá. En 1985, hombres armados del sur de Filipinas irrumpieron en la localidad de Lahad Datu, también en Sabá, y mataron a 11 personas.