MADRID 25 Sep. (EUROPA PRESS) -
Amnistía Internacional (AI) denunció hoy que "decenas de miles de mujeres" sufren golpes, violaciones e incluso asesinatos a manos de sus esposos o compañeros en Georgia, tal como revela un nuevo informe de la organización de Derechos Humanos.
"El impacto de la violencia intrafamiliar, que todo lo invade, devasta la vida de las mujeres, su salud, su trabajo y el bienestar de su familia", declaró la investigadora de Amnistía Internacional sobre Georgia, Anna Sunder-Plassmann.
El informe denuncia la actitud mostrada en el pasado por el Gobierno, al que acusa de no proteger a las mujeres frente a nuevos actos de violencia, no tratar adecuadamente las denuncias y no iniciar procesamientos penales. Al mismo tiempo, pide a las autoridades que apliquen de forma urgente y efectiva la legislación promulgada recientemente.
"La reciente adopción de legislación sobre la violencia en el ámbito familiar es un importante paso adelante. Las autoridades deben aplicar esta legislación y hacer de la erradicación de la violencia intrafamiliar una prioridad en su política de Derechos Humanos", aseveró Anna Sunder-Plassmann.
El informe incluye numerosos testimonios de mujeres que han sobrevivido a la violencia doméstica y que prefieren mantener el anonimato por temor a represalias y al ostracismo social. Sus historias son un catálogo de violaciones de Derechos Humanos "e ilustran el clima de impunidad en el que viven", afirmó la organización.
Asimismo, revela que un porcentaje muy reducido de mujeres busca ayuda y justicia frente a la violencia. Muchas se quedan con sus compañeros porque no tienen dónde ir y carecen de independencia económica. Las denuncias a la Policía quedan en ocasiones sin respuesta, según AI, y a menudo vienen seguidas de más palizas de sus esposos o compañeros.
Amnistía denuncia que la Policía y el personal médico carecen a menudo de la formación necesaria para identificar, registrar adecuadamente y tratar la violencia en el ámbito familiar. A consecuencia de ello, las víctimas no reciben el apoyo necesario y los autores quedan impunes.
Aparte, prosigue el informe, la legislación nacional presenta un obstáculo adicional a la lucha contra la impunidad. Si una mujer sufre lesiones graves, el Estado está obligado a abrir una causa penal. Sin embargo, en el caso de delitos tales como "causar daños menores a la salud con premeditación" y "palizas", el Estado no inicia procesamientos. La víctima tiene que presentar una denuncia ella misma para obtener justicia.
Esta legislación, según Amnistía, "sitúa a las víctimas de violencia intrafamiliar en un peligro adicional, ya que los maltratadores suelen presionar a las mujeres para que retiren la denuncia".