MADRID, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) publicó hoy un informe del profesor de Derecho comunitario y vicedecano del Instituto de Empresa de Madrid, José María de Areilza Carvajal, en el que se denuncia el "giro radical" que ha dado la política exterior española en el contencioso de Gibraltar debido a las "cesiones" consentidas al Reino Unido y Gibraltar en el reciente paquete de acuerdos del Foro tripartito de Diálogo.
Pese a que el Ejecutivo socialista lo ha calificado de "histórico", Areilza estima que supone un "giro radical" en la política exterior española sobre Gibraltar. "A uno le recuerda la frase 'tres palabras del legislador convierten bibliotecas enteras de basura'. Este acuerdo hace lo mismo con más de cincuenta años de diplomacia española, sin que ningún interés justifique tal giro", afirma.
En especial, alerta del alcance de las "cesiones consentidas" por España. "Los grandes ganadores son, sin duda, el Reino Unido y el Gobierno de Gibraltar, que deben estar todavía frotándose los ojos sin dar crédito a lo que han conseguido", subraya. Por ejemplo, explica que el establecimiento de un Instituto Cervantes es un "reconocimiento innecesario" de que Gibraltar es territorio extranjero.
Aún más grave, en su opinión, es el acuerdo sobre el aeropuerto. "En este acuerdo se reconoce el control y la jurisdicción no sólo del Reino Unido, sino de Gibraltar sobre el istmo, una zona que, como es bien conocido, no fue cedida en el Tratado de Utrecht sino ocupada ilegalmente por el Reino Unido", hace hincapié.
En este sentido, deja claro que el llamado "uso conjunto del aeropuerto" no es tal en realidad. "Los policías españoles se colocarán del lado español de la Verja, no en el istmo como ocurría en el acuerdo de uso conjunto, éste sí, propuesto en el año 1987", opina.
El paquete de acuerdos es criticable además y de modo especial por el marco en el que se produce. "Se reconoce la capacidad de interlocución independiente a Gibraltar y a un nivel semejante respecto de dos Estados soberanos. (...) Como tercera parte, y con un recién estrenado derecho de veto, condicionará el futuro de la relación hispano-británica en lo que afecta a su territorio", manifiesta refiriéndose a la Roca.
En último término, a pesar de los argumentos jurídicos internacionales que el Gobierno español tiene a su favor, Areilza constata que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero "ha aceptado sin ninguna necesidad aparcar la reivindicación de la soberanía española sobre el Peñón y sobre el istmo, dos reclamaciones con fundamentos bien diferenciados, y satisfacer en cambio intereses británicos y gibraltareños".
Por ello, el Reino Unido "aspira a consolidar su posición militar y financiera en Gibraltar, ahorrar costes y tutelar una semi-independencia que respete sus intereses estratégicos" y sobre la base del criterio de efectividad, "la entidad de las concesiones consentidas debilita la reivindicación española, en particular sobre el istmo que une el Peñón con el territorio español".