JERUSALÉN 18 Mar. (Reuters/EP) -
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha ganado las elecciones celebradas este martes después de virar con fuerza hacia la derecha en los últimos días de la campaña, una estrategia que incluyó el abandono de un compromiso de negociar un Estado palestino.
En los últimos cuatro días de la campaña electoral, Netanyahu hizo una serie de promesas diseñadas para apuntalar a su base del partido Likud y atraer a votantes de otros partidos de derecha y nacionalistas.
Así, entre otras cosas, se comprometió a continuar la construcción de asentamientos en los territorios ocupados y dijo que si era elegido, no habría un Estado palestino.
Con el 99,5 por ciento de los votos escrutados, el Likud ganó entre 29 y 30 escaños en la Knesset, de 120 miembros, derrotando cómodamente a la opositora Unión Sionista, que conquistó 24 asientos, según los últimos datos publicados por el Comité Electoral Central de Israel. La tercera fuerza más votada ha sido la Lista Unida Árabe, que aglutina a las formaciones árabe-israelíes.
VICTORIA INESPERADA
El resultado electoral representa una victoria dramática e inesperada, luego de que los últimos sondeos de opinión publicados cuatro días antes de la votación mostraron que la Unión Sionista tenía una ventaja de cuatro escaños sobre el Likud.
Aunque Netanyahu aún debe formar una coalición para permanecer en el poder, su victoria garantiza que se le dará la primera oportunidad para formar un Gobierno y, si lo consigue, se convertiría en el líder que ha estado más tiempo en el poder en la historia de Israel. De ser confirmado, éste sería su cuarto mandato.
Pero las promesas que hizo para atraer a votantes ultranacionalistas en los últimos días de campaña, echando por la borda en la práctica el objetivo de una solución al conflicto de Oriente Próximo que contemple la coexistencia de dos estados, podría tener profundas consecuencias.
COALICIÓN
En un comunicado, el Likud ha señalado que Netanyahu pretende formar un nuevo Gobierno en cuestión de semanas, y que ha iniciado negociaciones con el partido pro-colonos Hogar Judío, liderado por Naftali Bennett, el partido centrista Kulanu y grupos ultraortodoxos.
"La realidad no nos está esperando", ha afirmado Netanyahu. "Los ciudadanos de Israel esperan que organicemos rápidamente un liderazgo que trabaje para ellos respecto a la seguridad, la economía y la sociedad como nos comprometimos a hacer, y lo haremos", ha añadido.
Isaac Herzog, el líder de la Unión Sionista, ha reconocido la derrota y ha dicho que ha llamado a Netanyahu para felicitarlo.
Durante buena parte de la campaña, Netanyahu se concentró en temas de seguridad y en la amenaza del programa nuclear iraní, temas que no parecieron interesar mucho a los electores.
El enfoque de la Unión Sionista en temas socioeconómicos, incluyendo la escasez de viviendas y el alto costo de la vida en Israel, pareció generar mucho más interés en el electorado.