MADRID, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Bahréin ha dado un paso atrás en su decisión de solicitar que un tribunal avale la disolución del principal partido opositor, el chií Wefaq, y de otro grupo aliado de este, después de la polémica suscitada por la medida, que ha recibido las críticas incluso de Estados Unidos.
"El Ministerio de Justicia y Asuntos Islámicos ha anunciado que iniciará acciones legales para disolver el partido Acción Islámica y el grupo Wefaq", había informado el jueves la agencia de noticias oficial BNA. "Esto se debe a las graves violaciones de la Constitución y las leyes del reino" cometidas por estas formaciones "realizando actividades que dañaron la paz social, la unidad nacional e incitaron la falta de respeto a las instituciones constitucionales", añadió.
El Gobierno estadounidense manifestó su preocupación por la decisión del Gobierno de intentar disolver al mayor grupo opositor. "Estamos preocupados por ello", señaló el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, al ser consultado sobre el inicio de acciones legales para disolver esta formación. "Valoraríamos que dieran marcha atrás en esta acción en particular", añadió.
Así las cosas, BNA informa que "en vista de lo publicado por los medios sobre las causas" contra Wefaq y el partido Acción Islámica" y "en vista de las investigaciones en curso y los juicios de los desafortunados acontecimientos que en el país ha vivido en el último periodo (...) la posición del Ministerio (de Justicia) hacia estas dos formaciones se determinará cuando estos hechos y datos estén completados".
Según el Ministerio de Justicia y Asuntos Islámicos, el principal objetivo de esta medida es "mantener los logros del país y lograr la paz civil y respaldar el proceso de reformas".