PEKÍN (Reuters/EP)
China debe aprender una lección de los atentados de París y todos los departamentos del Gobierno deben mejorar su servicio de espionaje para prevenir ataques similares en el país, ha informado el Gobierno este miércoles.
El ministro de Seguridad Pública, Guo Shengkun, ha manifestado que China tiene que fortalecer su sistema de intercambio de información para su lucha contra el terrorismo, introduciendo información sobre las personas y los materiales en el sistema nacional de inteligencia antiterrorista.
La plataforma se introdujo el año pasado como parte de los cambios de la ley de seguridad impuesta por el aumento de la violencia en la región de Xinjiang.
"Todas las localidades y departamentos deben estudiar seriamente y con determinación la implementación de las profundas lecciones aprendidas de los recientes ataques terroristas en París, mejorar la eficacia del control de riesgo y el sentido de urgencia", ha declarado Guo en la página web del Ministerio.
Sus declaraciones llegan una semana después de que el ministro de Exteriores, Wang Yi, pidiera ayuda a la comunidad internacional para la batalla que China está librando contra los milicianos islamistas en Xinjiang.
Guo ha asegurado que la plataforma de información de inteligencia china ha evitado "la mayor parte de las actividades terroristas violentas" pero ha advertido de que "la lucha contra el terrorismo es intensa y complicada tanto a nivel nacional como internacional".
Cientos de personas han muerto en actos de violencia en Xinjiang, lugar donde vive la mayoría de los musulmanes uigur, y de otros lugares del país en los últimos tres años. Los recientes ataques en Xinjiang han puesto de manifiesto los fallos en los servicios de inteligencia, a pesar del gran despliegue de seguridad que hay en la zona.
Pekín ha condenado la violencia de los milicianos islamistas, que son liderados por el Movimiento Islámico del Turkestán Oriental (ETIM), que denuncia que tiene vínculos con Al Qaeda y que quiere establecer un estado independiente llamado Turkestán Oriental.
En los últimos días, China ha informado de que varios uigures han viajado a Siria e Irak para luchar con el grupo terrorista Estado Islámico y otros grupos.
Organizaciones de Derechos Humanos y exiliados dicen que el aumento de la violencia es debido al extendido resentimiento de los uigures hacia el Gobierno por los controles a su religión y cultura y no tanto por la existencia de un grupo bien organizado. Por su parte, China niega que esté cometiendo abusos.