YUBA, 28 Ago. (Reuters/EP) -
El Gobierno y los rebeldes de Sudán del Sur han denunciado este viernes la continuidad de los ataques, a pesar del acuerdo de paz suscrito recientemente por ambas partes para poner fin a 20 meses de conflicto armado.
El líder rebelde, Riek Machar, ha asegurado que un convoy de barcos militares atacó a última hora del jueves las ciudades de Tayar y Ganylel, en Unidad, con la intención se hacerse con el control de los puertos en este estado y en el vecino de Alto Nilo.
"La ofensiva del Gobierno contra el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán-Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLM-SPLA) continúa a pesar de la firma del acuerdo de paz", ha confirmado el portavoz militar Philip Aguer.
Aguer ha revelado que "el miércoles los rebeldes atacaron al SPLA en la ciudad de Nhialdiu (también en el estado de Unidad), pero el SPLA logró frenarlo". "Hubo víctimas, pero aún no tenemos los detalles", ha recalcado.
"Las Fuerzas Armadas implementan la política del Gobierno, de modo que solo luchamos en defensa propia", ha sostenido Aguer, afirmando que los rebeldes atacaron primero las posiciones del Gobierno, suscitando la respuesta de las tropas.
El presidente sursudanés, Salva Kiir, ya denunció el miércoles, durante la firma del acuerdo de paz en Addis Abeba, que Machar y sus hombres habían lanzado una ofensiva sobre el norte del país. "Ahora se puede ver claramente quién quiere la paz y quién quiere la guerra", dijo.
ACUERDO DE PAZ
Estaba previsto que el 17 de agosto Kiir y Machar suscribieran el texto, pero Kiir se negó alegando que necesitaba más tiempo para estudiarlo en profundidad, un retraso que suscitó el temor de la comunidad internacional a que finalmente no lo firmara.
Fuentes regionales revelaron a Reuters que Kiir tenía dudas sobre la propuesta de desmilitarizar Yuba y sobre la cláusula que le obliga a consultar con Machar "los poderes, las funciones y las responsabilidades" que pretenda ejercer en el futuro Gobierno.
Durante esos diez días, los líderes africanos presionaron a Kiir para que suscribiera el acuerdo de paz y Estados Unidos, en un paso más, llegó a amenazar al presidente sursudanés con promover sanciones internacionales en su contra.
Finalmente, Kiir estampó su firma en el texto, pero expresando "algunas reservas", validando así el acuerdo de paz, que ya fue rubricado el 17 de agosto por Machar. Como primera medida, a medianoche de este sábado entrará en vigor un alto el fuego permanente.
Sudán del Sur, que proclamó su independencia de Sudán en 2011, quedó sumido en el caos a final de 2013 por los enfrentamientos entre los seguidores de Kiir, de la etnia dinka, y los de su entonces vicepresidente, Machar, apoyado por los nuer.
Estos casi dos años de guerra civil han dejado 10.000 muertos y más de dos millones de desplazados, la mayoría hacia la región, amenazando la viabilidad de Sudán del Sur como Estado.