El Gobierno de Xinjiang recomienda el uso de "centros de entrenamiento" para "educar" a los extremistas

Policías chinos de patrulla en la región de Xinjiang
REUTERS / THOMAS PETER
Publicado 10/10/2018 16:47:42CET

PEKÍN, 10 Oct. (Reuters/EP) -

El Gobierno de la región china de Xinjiang, ubicada en el extremo noroccidental del país, ha insertado en sus leyes contra el extremismo nuevas cláusulas que prescriben el uso de "centros de entrenamiento" para "educar y transformar" a quienes se hayan visto influenciados por ideas radicales.

"Los gobiernos por encima del nivel local pueden establecer organizaciones de educación y transformación y departamentos de supervisión como centros de entrenamiento vocacionales para educar y transformar a la gente que ha sido influida por el extremismo", reza una de las nuevas cláusulas.

Es la primera vez que la legislación china se refiere abiertamente a estos "centros de entrenamiento". Expertos de Naciones Unidas denunciaron el pasado verano que, según sus investigaciones, al menos un millón de uigures habían sido obligados a ingresar en campos de concentración.

Por otro lado, el Gobierno de la capital regional, Urumqi, ha puesto en marcha una campaña contra los productos halal para frenar la penetración islámica en China. Así, "las cosas que son halal en realidad no podrán ser halal". "Amigo, no necesitas encontrar un restaurante halal", reza el título de un ensayo del fiscal jefe de Urumqi, Ilshat Osman.

Xinjiang es una región semiautónoma de China donde los uigures, una etnia de fe musulmana, son mayoría frente a los han, que copan los demás territorios del gigante asiático. Los uigures denuncian que sin víctimas de discriminación, mientras que las autoridades chinas les vinculan a la insurgencia islamista.

La investigadora jefe de Human Rights Watch (HRW) para China, Maya Wang, ha criticado las nuevas medidas: "El Gobierno de Xinjiang no está autorizado, bajo la Constitución china, para legalizar centros de educación política, donde ya hay un millón de túrquicos musulmanes retenidos". Estos lugares, ha criticado, son "arbitrarios y abusivos".

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