Actualizado 28/06/2007 02:01 CET

Gordon Brown sustituye a Blair en el 10 de Downing Street y promete "nuevas prioridades"

LONDRES/MADRID, 28 Jun. (OTR/PRESS) -

El hasta ayer primer ministro británico, Tony Blair, presentó su dimisión ante la Reina Isabel II para dejar paso a su sucesor, el nuevo 'premier' de Reino Unido y líder de laborismo, Gordon Brown, al que ahora pertoca presentar la formación del nuevo Gobierno que dirigirá el rumbo del país. En una jornada marcada por el ritual y a ceremonia, Brown aceptó el cargo que le ofreció la Reina y marchó hacia el número 10 de Downing Street, que hasta ayer por la mañana ocupó Blair, con la promesa de iniciar una era de "cambios" y con "nuevas prioridades. Por su parte, Blair, nombrado por el Cuarteto enviado especial para Oriente Próximo, se despidió de la Cámara de los Comunes en una emotiva sesión en la que pidió perdón por los "peligros" a los que se enfrentan los soldados en Irak y Afganistán.

Con puntualidad británica, a las 15.00 horas de ayer (16.00 hora española) Gordon Brown, de 56 años de edad, salía por las escalinatas del Palacio de Buckingham habiendo aceptado el mandato de la Reina Isabel II de hacerse cargo del destino del país y formar un nuevo Gobierno, esto es, como el primer ministro número 52 de Reino Unido. Cinco minutos después, subía al coche blindado que pertoca a los jefes de Gobierno ingleses junto a su esposa, Sarah, y hacía un breve trayecto hasta el número 10 de Downing Street, muy cerca de donde residía hasta ahora, en la casa contigua a la de los Blair.

Casi dos horas antes, a las 13.15 horas (14.15 hora española) el hombre que ha conducido Reino Unido durante los últimos diez años y 57 días comparecía ante la Reina Isabel II para presentar su dimisión. Apenas 25 minutos más tarde, salía del Palacio de Buckingham sin una oficina a la que acudir a trabajar -en ese momento no se había hecho público su nuevo destino en Oriente Próximo- y recibía su primera dosis de realidad como ciudadano de a pie tras abandonar la política: el coche en el que subía no encontraba el tráfico cortado, como el del primer ministro, y paraba en el semáforo como de cualquier otro británico.

Las primeras palabras de Brown a la prensa, a la entrada del 10 de Downing Street, eran para dibujar las líneas maestras de su nuevo Gobierno. "He aceptado la invitación de Su Majestad la Reina para formar el nuevo Gobierno. Será un ejecutivo con nuevas prioridades", sentenció el nuevo 'premier', que prometió ser "fuerte en los propósitos, firme en la voluntad y resuelto en la acción". Según las informaciones de 'The Times' recogidas por OTR/Press la sucesora de Brown al frente del Ministerio de Economía británico podría ser Alistair Darling, secretaria de Transporte hasta el momento.

EL NUEVO DESTINO DE BLAIR

Blair tuvo un final teatral, en una última sesión en la Cámara de los Comunes dedicada a la revisión de sus 10 años al frente de Reino Unido en la que se retiró con una ovación cerrada y a punto de la lágrima. El antiguo 'premier' habló de las intervenciones militares en Irak y Afganistán, que lamentó "sinceramente", especialmente por los "peligros" que los soldados británicos afrontan todos los días. No obstante, volvió a defender su decisión de apoyar la invasión de Irak junto a Estados Unidos, asegurando que allí se lucha por "la seguridad de este país y el mundo entero".

Pocas horas después, el ya ex primer ministro de Reino Unido tenía una nueva labor de la que hacerse cargo, al ser confirmado por los miembros del Cuarteto (EE.UU., Rusia, UE y ONU) como nuevo enviado especial para la región de Oriente Próximo, según confirmó la BBC. La decisión dependía en último extremo de Moscú, que expresó sus reticencias respecto al nombramiento de Blair para el puesto, dado el papel que jugó en el 'Trío de las Azores' para apoyar la invasión de Irak en marzo de 2003.