Demolición de viviendas palestnias en Hebrón, Cisjordania (archivo) - Europa Press/Contacto/Mosab Shawer/Jna Press
MADRID, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -
Tres cuartas partes de las familias palestinas desplazadas por la violencia y los desahucios de las fuerzas israelíes en Cisjordania además de abandonar sus hogares, se quedan sin medios de vida suficientes para su sustento más básico, según un informe publicado este lunes por el Consorcio para la Protección de Cisjordania (WBPC, por sus siglas en inglés).
Estas familias expulsadas de sus casas por las autoridades israelíes, los colonos judíos o por ambos dejan así de tener acceso a sus tierras de cultivo, de pastoreo e incluso a su ganado y animales de granja, por lo que inevitablemente caen en la pobreza y la inseguridad y apenas tienen opciones de volver a sus hogares.
"Al perder su tierra, las familias no solo pierden sus hogares y comunidades, sino que también pierden sus medios de vida, los que los mantenían con vida", ha denunciado la responsable de la WBPC, Allegra Pacheco. "Desplazamiento implica no tener la granja, el ganado o los ingresos que necesitan para sobrevivir", ha señalado.
Así, el 86% de las familias desplazadas consideran que sus condiciones de vida son peores que antes del desplazamiento, lo que convierte esta marcha en el primer paso de todo un largo proceso en el que son objeto de nuevas amenazas de desahucio, pérdida de los medios de vida, alojamiento inadecuado o restricciones de servicios esenciales.
La mitad de los hogares de desplazados creen que podrían volver a tener que huir en los seis próximos meses y la mayoría lo atribuyen a las amenazas informales de las autoridades israelíes o los colonos judíos, así como a nuevas órdenes formales de desahucio o demolición.
"La violencia de los colonos hace imposible la vida a las familias y contribuye a su desplazamiento forzoso", explica el Consejo Noruego para los Refugiados en un comunicado en el que se hace eco del informe del WBPC.
El informe confirma además una escalada en los ataques de los colonos, mayores restricciones al movimiento y aumento de demoliciones y otras "medidas coercitivas". Hasta 233 familias tuvieron que huir forzosamente en la Zona C, que abarca el 62 por ciento de Cisjordania y se encuentra bajo pleno control israelí conforme a los Acuerdos de Oslo.
En total, en Cisjordania y desde enero de 2023, 6.200 palestinos han tenido que huir de sus hogares. Más de una tercera parte corresponden a desplazamientos del primer semestre de 2026.
El informe apunta a la violencia de los colonos como la principal razón por la que las familias no pueden regresar a sus hogares. Solo el 6% de los hogares dicen que esperan regresar a sus tierras dentro del próximo año.
"El Derecho Internacional y varias sentencias del Tribunal Supremo israelí considera que los palestinos desplazados de la Zona C deberían poder regresar a sus comunidades, pero no pueden hacerlo mienrtras haya violencia de colonos", ha indicado Pacheco.
Por ello insta a las autoridades israelíes a atajar la violencia de los colonos con medidas como "prohibir a los colonos entrar en zonas residenciales o agrícolas palestinas". "El desplazamiento forzoso es un grave delito del Derecho Internacional Humanitario, uno de los más graves. El Gobierno israelí también debe poner fin a las políticas y prácticas que contribuyen al desplazamiento forzoso y facilitar de inmediato el regreso de los palestinos desplazados", ha apelado.
El informe alerta además de que las familias desplazadas muchas veces no reciben la ayuda que necesitan en forma de alimentos, refugio, agua, electricidad y protección. "Sin una financiación constante las familias que han tenido que huir de sus hogares caen cada vez más en la pobreza y la inseguridad", ha resaltado.
"El desplazamiento forzoso se prolonga e incrementa en Cisjordania. No debe ser una realidad permanente para los palestinos. La comunidad internacional debe dar pasos concretos para que Israel rinda cuentas y detenga a los responsables de las expulsiones. Si no hay medidas reales, más comunidades quedarán desarraigadas y las que ya están desplazadas no tendrán ningún viso de poder regresar", ha concluido.