Grecia advierte a Turquía de que no debe presionar a Europa con la inmigración y los refugiados

Actualizado 08/09/2019 22:16:19 CET
El primer ministro griego, Kiriakos Mitsotakis
El primer ministro griego, Kiriakos Mitsotakis - Christoph Soeder/dpa

TESALÓNICA (GRECIA), 8 Sep. (Reuters/EP) -

El primer ministro griego, Kiriakos Mitsotakis, ha advertido este domingo a Turquía de que no debe intentar presionar a Grecia ni a Europa para apoyar su plan de reasentamiento de un millón de refugiados sirios acogidos en Turquía en el norte de Siria.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, advertía este jueves de que podría reabrir la ruta hacia Europa si no recibe el apoyo internacional necesario para sacar adelante el plan.

"El señor Erdogan debe comprender que no puede amenazar a Grecia y a Europa intentando conseguir más recursos para gestionar la cuestión de los refugiados", ha afirmado Mitsotakis en rueda de prensa desde Tesalónica.

"En los últimos años Europa ha dado mucho dinero, 6.000 millones de euros, siguiendo el acuerdo entre Europa y Turquía, un acuerdo (de 2016) que era mutuamente beneficioso", ha añadido.

Grecia está en la primera línea de frontera y ha recibido a cientos de miles de refugiados y el número de llegadas de migrantes a las islas griegas procedentes de Turquía ha comenzado de nuevo a aumentar con 7.000 migrantes solo durante el mes de agosto.

Mitsotakis no descarta una negociación con "buena voluntad" a nivel europeo y con Turquía para incrementar los beneficios económicos previstos en el acuerdo de 2016, pero eso no pasará mientras Grecia siga recibiendo "amenazas" y haya un comportamiento "de acoso".

Más de la mitad de los 56.000 migrantes llegados a la costa norte mediterránea este año han sido acogidos en Grecia, que es la principal puerta hacia Europa para los migrantes sirios, afganos e iraquíes.

La cifra parece pequeña comparada con el millón de personas que huyeron hacia el norte de Europa a través de Grecia en 2015, antes de que la Unión Europea y Turquía cerrasen el acuerdo que consiguió cortar casi por completo ese flujo de migrantes, aunque miles de personas siguen tratando de llegar a Europa a través de la ruta de los Balcanes y otros muchos miles siguen en territorio griego.

El nuevo Gobierno griego ha comenzado a trasladar a inmigrantes desde los centros de internamiento de las islas hacia la Grecia continental para aliviar la presión de unos centros con superpoblación. Además ha anunciado un control más intenso de las fronteras y acelerar las deportaciones de aquellos demandantes de asilo cuyas solicitudes sean rechazadas.

Contador

Para leer más