Guterres pide el despliegue de 75 observadores de la ONU para supervisar el alto el fuego en Hodeida (Yemen)

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres
REUTERS / LEHTIKUVA LEHTIKUVA - Archivo
Publicado 08/01/2019 22:46:42CET

NUEVA YORK, 8 Ene. (Reuters/EP) -

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha pedido al Consejo de Seguridad del organismo que apruebe el despliegue de hasta 75 observadores en la localidad portuaria yemení de Hodeida (oeste) durante un periodo de seis meses para supervisar el cumplimiento del acuerdo de alto el fuego y repliegue de las partes en conflicto.

El Gobierno reconocido por la comunidad internacional y los rebeldes huthis alcanzaron en diciembre en Suecia un pacto sobre Hodeida, puerto principal de entrada de la mayoría de los bienes y suministros humanitarios.

El Consejo de Seguridad tendrá que tomar una decisión respecto a la petición de Guterres antes del 20 de enero, cuando expira la autorización de 30 días para un equipo de supervisión de avanzadilla encabezado por Patrick Cammert. Por el momento se desconoce cuántos observadores están sobre el terreno.

Fuentes diplomáticas han señalado que por el momento no ha circulado ningún borrador de resolución.

En su carta del 31 de diciembre al Consejo de Seguridad, vista por la agencia británica de noticias Reuters, Guterres describió la propuesta de desplegar un equipo de 75 observadores como "una presencia ligera".

"Se necesitarían también recursos y herramientas apropiadas para garantizar la seguridad del personal de la ONU, incluidos vehículos blindados, infraestructura de comunicación, aviones y el apoyo médico apropiado", agregó.

"Estos recursos serían un requisito previo para el lanzamiento efectivo y la sostenibilidad de la misión propuesta", resaltó Guterres, quien sostuvo que una misión ampliada contribuirá al "frágil proceso político" relanzado por su enviado especial para Yemen, Martin Griffiths.

Después de cinco años de guerra, los huthis controlan la mayoría de las zonas pobladas del país, mientras que el Gobierno del presidente Abdo Rabbu Mansur Hadi se sostiene en el reducto de Adén, en el sur, gracias al apoyo militar de Arabia Saudí y sus aliados.

La guerra ha sumido al que ya era el país más pobre del Golfo en la peor crisis humanitaria del mundo. Según la ONU, unas 16.000 personas han muerto y el 80 por ciento de la población depende de la ayuda para sobrevivir.

Contador