LONDRES, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Exteriores de Reino Unido, William Hague, ha afirmado que la intervención militar de la OTAN en Libia en 2011 sirvió para "mitigar" la crisis política que atraviesa Malí, argumentando que el incremento del tráfico de armas en la región tras la caída del exlíder libio Muamar Gadafi habría sido "peor" en caso de que hubiera permanecido en el poder.
"Estuvimos involucrados, si se recuerda, en salvar vidas en Libia. Creo, sinceramente, que si no lo hubiéramos hecho, estos problemas hubieran sido, en todo caso, aún mayores", ha manifestado Hague, en declaraciones a la emisora BBC Radio 4.
"En caso de que el conflicto libio se hubiera alargado, habría habido un mayor flujo de armas y una mayor oportunidad para que los extremistas se asentaran en el país", ha agregado.
"A pesar de que la situación en Libia ha probablemente contribuido a lo que ha ocurrido en Malí, creo que la acción occidental en Libia, en todo caso, lo ha mitigado", ha remachado Hague.
La crisis política en Malí se desató el pasado mes de marzo, cuando un nutrido grupo de militares descontentos por la falta de recursos suministrados por el Gobierno para combatir la lucha independentista del Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA) en el norte dio un golpe de Estado.
Aprovechando el caos institucional, los rebeldes tuareg se hicieron con el control de las tres regiones que forman el Azawad --Tombuctú, Kidal y Gao-- y proclamaron unilateralmente su independencia, aunque este movimiento no contó con el reconocimiento de la comunidad internacional.
A pesar de que los tuareg han protagonizado varios levantamientos contra el Gobierno central en las últimas décadas para reclamar la independencia de la región, parece que, en este último caso, el descontrol de los arsenales y el aumento del flujo de armas en la región tras la caída de Gadafi ha permitido a varios grupos presentes en la zona estar mejor armados que en anteriores ocasiones.
Sin embargo, los grupos islamistas presentes en el norte de Malí --Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), el Movimiento de Unidad para la Yihad en África Occidental (MUYAO) y Ansar Dine--, rápidamente expulsaron al MNLA del Azawad, donde, desde entonces, imponen la 'sharia'.
A principios de enero, estos grupos islamistas comenzaron a avanzar hacia la línea de demarcación en la región de Mopti, mientras que varias unidades de los grupos 'yihadistas' presentes en la zona se desplegaron al sur de Tombuctú, en una zona en la que se encuentra presente el Ejército del país africano.
Ante el avance de los islamistas, el presidente francés, François Hollande, anunció el envío de tropas galas a Malí para contener la situación y precisó que permanecerán en el país africano mientras sea necesario.
Francia, que comenzó las operaciones hace dos semanas, cuenta sobre el terreno con 2.150 militares. Las tropas francesas y malienses han avanzado este lunes hacia algunas zonas del centro de Malí, hacia las localidades de Diabaly y de Doeuntza, ante la retirada de los grupos islamistas armados.