Archivo - Un miembro de las Brigadas Ezeldín al Qasam, brazo armado del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), durante una liberación de rehenes israelíes en la Franja de Gaza (archivo) - Abed Rahim Khatib/dpa - Archivo
MADRID 3 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha condenado la oleada de bombardeos lanzada por Israel contra Líbano tras el disparo de proyectiles por parte del partido-milicia chií Hezbolá en respuesta al asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en la campaña de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El grupo islamista palestino ha afirmado que "la agresión por parte de la ocupación contra Líbano es una peligrosa escalada en el contexto de violaciones contra Líbano y su soberanía", así como "una extensión de los ataques criminales de la ocupación contra los países y pueblos de la región".
Así, ha subrayado que hace "totalmente responsable" a la "ocupación fascista", en referencia a Israel, de "las repercusiones de sus crímenes y políticas agresivas", al tiempo que ha mostrado su "solidaridad total" con Líbano.
Hamás ha reclamado además a los países árabes que "unan fuerzas, se unan y adopten pasos efectivos para hacer frente a los ataques y crímenes de la ocupación, que amenazan la seguridad y estabilidad de toda la región", según ha recogido el diario palestino 'Filastin'.
Los bombardeos israelíes contra Líbano han dejado hasta la fecha más de 50 muertos, mientras que el Ejército de Israel ha confirmado este mismo martes una nueva incursión terrestre en el país "como parte de un refuerzo de la postura de defensa avanzada", incluido el despliegue de militares en "múltiples puntos" en el sur de Líbano.
Israel ya había lanzado durante los últimos meses decenas de bombardeos contra Líbano a pesar del alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024 argumentando que actúa contra actividades de Hezbolá y asegurando que, por ello, no viola el pacto, si bien tanto las autoridades libanesas como el grupo se han mostrado críticos con estas acciones, igualmente condenadas por Naciones Unidas.
El alto el fuego contemplaba que tanto Israel como Hezbolá debían retirar sus efectivos del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí ha mantenido cinco puestos en el territorio de su país vecino, algo también criticado por Beirut y el grupo chií, que exigen el fin de este despliegue.