HRW condena los ataques de los huthis contra los periodistas en Yemen

Publicado 23/03/2015 8:53:31CET

Denuncia agresiones, secuestros y otros abusos por parte de milicianos huthis y seguidores del movimiento chií

NUEVA YORK, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

Human Rights Watch (HRW) ha condenado los ataques de los milicianos chiíes huthis contra los periodistas que trabajan en Yemen y ha reclamado el fin de la "escalada" de violencia de este movimiento contra los reporteros.

En las últimas semanas, HRW ha asegurado que ha detectado "un aumento de los arrestos arbitrarios" y de la "violencia contra periodistas" por parte de Ansar Alá, el movimiento huthi, que controla la capital del país, Sana.

Tras recordar que los milicianos huthis han asaltado la sedes de tres medios de comunicación desde enero de 2015, HRW ha advertido de que también podría haber "otros grupos" implicados en ataques contra reporteros y medios de comunicación.

En este sentid, ha asegurado que el pasado 18 de marzo varios hombres armados no identificados mataron en Saná a Abdul Karim Mohammed al Jaiwani, seguidor de los huthis y crítico con el Gobierno yemení.

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, "EN PELIGRO"

"El deterioro de la seguridad en Yemen ha puesto a los medios de comunicación ante un peligro claro", ha afirmado el subdirector de HRW para Oriente Próximo y Norte de África, Joe Stork. "Todos los bandos en Yemen deberían enviar un claro mensaje a sus fuerzas para detener las amenazas y los ataques contra los periodistas", ha explicado.

El movimiento huthi controla la mayor parte del norte de Yemen desde septiembre de 2014 y, en enero de 2015, logró desalojar de la capital yemení al presidente del país, Abd Rabu Mansur Hadi, lo que provocó una ola de manifestaciones.

PROHIBICIÓN DE MANIFESTACIONES EN SANÁ

El pasado 8 de febrero, el ministro del Interior interino ordenó a la Policía de Saná que impidiera la celebración de manifestaciones sin autorización por las "excepcionales circunstancias" que vive Yemen. HRW ha hecho hincapié en que esta "indefinida" prohibición de las manifestaciones "viola el derecho a la reunión pacífica".

La ONG ha indicado que cinco empleados de la cadena de radiotelevisión estatal yemení y varios medios de comunicación le han explicado que, desde la toma de Saná por parte de los huthis, los milicianos han colocado a personal propio en los cargos directivos de varios medios.

En este sentido, ha contado que ha "documentado" siete "incidentes" que han afectado a periodistas y medios desde el 31 de diciembre de 2014 al 7 de marzo de 2015. Mad al Zekri, un cámara de la cadena Azal, ha señalado a HRW que varios hombres armados le secuestraron a él y a su hermano, de 20 años de edad, cuando estaban en su vivienda el 31 de diciembre, les taparon los ojos y les trasladaron a un edificio en el que les tuvieron en habitaciones separadas.

Al Zekri ha asegurado que un hombre le interrogó sobre una información que elaboró sobre Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) y le exigió que desvelara dónde podría encontrar al líder de este grupo terrorista que había identificado.

El cámara ha denunciado que le tuvieron con los ojos vendados, le dieron descargas eléctricas, le echaron agua sucia y solo le dejaban ir al baño una vez al día. "El tercer día, algunos entraron, se disculparon por detenerme y me dijeron que había sido un error", ha relatado a la ONG.

Los secuestradores le advirtieron de que no debe escribir "tanto" sobre o en contra de Al Qaeda y le liberaron a él y a su hermano. Al Zekri ha señalado que ha denunciado los hechos ante la Policía pero las autoridades yemeníes le han transmitido que no hay nada que puedan hacer y que tienen que presentar su denuncia directamente ante el movimiento huthi.

Por su parte, Kamal Gamal, de Suhail TV, ha explicado a HRW que varios hombres armados vestidos de paisano le secuestraron a él y a su cámara el pasado 3 de febrero cuando grababan unas elecciones en una universidad de Saná. Dos hombres con walkie talkies les dijeron que no podían tomar imágenes y les detuvieron por seguir grabando. Los hombres armados les mantuvieron detenidos en el campus hasta que llegó la Policía, les llevó a comisaría y, horas después, les liberó con sus equipos de grabación.

El presidente de la Fundación de Prensa Al Shumoa, Saif al Haddiri, ha señalado que unos 40 milicianos huthis entraron en las oficinas de su organización el pasado 5 de febrero y echaron a todo el personal para incautarse de ordenadores, equipos de grabación, vídeos, CD y otros materiales por valor de unos 18.600 dólares.

Algunos de los hombres armados llevaban uniformes militares y mostraban mensajes de apoyo al movimiento Ansar Alá. Más de un mes después, esos hombres armados todavía controlan la sede de la fundación y continúan llevándose material.

Tras relatar varios casos más de acoso, agresiones y abusos sufridos por periodistas y medios de comunicación en Yemen, HRW ha recordado que en 2013 denunció en un informe que la violencia contra la prensa había aumentado desde la llegada al Gobierno del presidente actual, Abd Rabbu Mansur Hadi, a pesar de que el país ganó en libertad de prensa con la salida del anterior mandatario, Alí Abdulá Salé.

"Estos últimos ataques contra periodistas y medios constituyen un indicador de la situación desesperada en Yemen", ha asegurado Stork. "La seguridad básica solo empeorará hasta que no haya un gobierno capaz de restablecer el imperio de la ley y el respeto para los Derechos Humanos", ha concluido.

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