HRW dice que "los grupos rebeldes están imitando la crueldad de las fuerzas gubernamentales"

Publicado 23/03/2015 7:28:46CET

MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha afirmado este lunes que "los grupos rebeldes están imitando la crueldad de las fuerzas gubernamentales", acusando a estas formaciones de haber atacado de forma indiscriminada a la población civil de las zonas controladas por el Gobierno.

En su informe 'No tenía por qué morir: ataques indiscriminados de los grupos opositores sirios', la organización ha subrayado que estos ataques "han matado y mutilado a cientos de civiles y han destruido propiedades e infraestructura civil", lo que ha tildado de "violación de las leyes de la guerra".

El informe documenta decenas de ataques en zonas densamente pobladas en zonas controladas por el Gobierno entre enero de 2012 y abril de 2014, con unas conclusiones basadas principalmente en las declaraciones de víctimas y testigos, informaciones sobre el terreno, vídeos e información en las redes sociales.

"Hemos visto que la situación en Siria ha empeorado. Los grupos rebeldes están imitando la crueldad de las fuerzas gubernamentales, originando consecuencias devastadoras para la población civil", ha dicho Nadim Houry, subdirector para Oriente Próximo de HRW.

"Los civiles están pagando el precio, tanto en las zonas controladas por el Gobierno como en las controladas por los rebeldes, y la respuesta internacional no está siendo suficiente", ha valorado.

HRW ha documentado 17 atentados con coche bomba y otros ataques con artefactos explosivos en varias zonas de Damasco y Homs que albergan una gran concentración de minorías religiosas, incluyendo cristianos, drusos, chiíes y alauíes, que a menudo son percibidos como simpatizantes del Gobierno.

La organización ha indicado que "los atentados con coche bomba tuvieron lugar en zonas comerciales y residenciales, centros de ciudades y, en un caso, en un cementerio durante un funeral". "En varias ocasiones explotaron dos bombas, una poco después de la otra, en un aparente intento por maximizar las víctimas mortales y heridos", ha denunciado.

Así, ha subrayado que los ataques habrían sido indiscriminados con el objetivo de "sembrar el pánico entre la población civil", destacando que ningún grupo reclamó la autoría de estos atentados con coche bomba, si bien el Frente al Nusra y el Estado Islámico se han atribuido la responsabilidad de diez de los 25 ataques recogidos en el informe.

Los grupos opositores también usaron morteros, cohetes de fabricación casera y otros proyectiles de artillería en Damasco, sus alrededores y Homs, bombardeos que provocaron "numerosas bajas civiles".

HRW ha detallado que al menos seis de los ataques impactaron en "escuelas repletas de niños" o en sus alrededores, mientras que cuatro alcanzaron zonas residenciales y otros dos tuvieron como objetivo instalaciones de asistencia y refugio.

VIOLACIONES DE LA LEY DE GUERRA

La ONG ha explicado que "independientemente de las violaciones cometidas por las fuerzas gubernamentales y las milicias progubernamentales, los grupos armados opositores están obligados a respetar las leyes de guerra".

En este sentido, ha recordado que algunos grupos opositores han indicado que todos los medios son legítimos para luchar contra el presidente, Bashar al Assad, advirtiendo de que los residentes de las zonas controladas por el Gobierno pueden ser atacados en represalia por los ataques contra civiles en las zonas controladas por la oposición.

"Estos argumentos carecen de validez de acuerdo con las leyes de la guerra. El respeto de la ley no depende de la reciprocidad, sino que ambas partes en el conflicto tienen su propia obligación de actuar de acuerdo con la ley, sin importar cuáles sean las acciones de la otra parte", ha agregado.

"Todas las partes en conflicto, incluso los grupos rebeldes, tienen prohibido lanzar ataques que estén dirigidos deliberadamente contra civiles, que no distingan entre civiles y combatientes y que causen pérdidas civiles desproporcionadas frente a las ganancias militares esperadas", ha resaltado.

"Los individuos que planifican, ordenan o llevan a cabo ataques ilegales con intenciones criminales, incluso como una cuestión de responsabilidad de mando, son objeto de enjuiciamiento por crímenes de guerra", ha advertido.

PIDE A LA ONU QUE ENVÍE LA SITUACIÓN ANTE EL TPI

Por ello, HRW ha solicitado al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que envíe la situación en Siria ante el Tribunal Penal Internacional (TPI) y que imponga un embargo de armas a las fuerzas que cometan graves abusos de forma sistemática.

"Dado que ambas partes ignoran la resolución del Consejo de Seguridad (de la ONU) condenando los ataques indiscriminados, el Consejo debería tomar medidas más estrictas para castigar a aquellos que cometan crímenes de guerra", ha remachado Houry.

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