JOHANNESBURGO, 21 Oct. (Reuters/EP) -
Los fiscales de Sudáfrica han acusado a 17 mineros del asesinato de diez personas durante una violenta huelga que se produjo en la mina de Marikana de la productora de platino Lonmin, ha afirmado su abogado.
La espiral de violencia que se desencadenó en las protestas de agosto de 2012, culminó con un tiroteo policial que provocó la muerte de 34 manifestantes, aunque finalmente el total de fallecidos ascendió a 44.
Una investigación independiente, bautizada como la Comisión de Marikana, culpabilizó a Lonmin, así como a los sindicatos y a la Policía de los incidentes.
Los cargos contra los mineros fueron inicialmente retirados, en espera de los hallazgos de la Comisión, pero ahora han vuelto a ser restablecidos, ha señalado el abogado Andries Nkome en Talk Radio 702.
Nkome ha afirmado que buscará nuevamente la manera de revocar los cargos que han sido reinstaurados de manera prematura, dado que la Comisión de Marikana recomendó realizar una investigación previa sobre los posibles imputados. "Debemos tener un proceso transparente a través del cual sean evaluadas las conclusiones de la Comisión", ha añadido.
Un total de 270 mineros fueron arrestados y acusados de continuar con el tiroteo, que ha pasado a conocerse como la "masacre de Marikana", en base a una ley que data de la era del apartheid en la que se juzgaba a estos por tener "un propósito común" en el asesinato de sus compañeros de trabajo.