Archivo - Un soldado del Ejército de Israel en los alrededores de Sderot, cerca de la frontera con la Franja de Gaza (archivo) - Ilia Yefimovich/dpa - Archivo
MADRID, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -
Al menos cuatro vehículos han sido incendiados este lunes en un ataque perpetrado contra una ciudad israelí de mayoría árabe situada en los alrededores de Jerusalén, incidente que ha llevado a la Policía de Israel a abrir una investigación por presuntos crímenes de odio.
La Policía ha indicado que el suceso ha tenido lugar en la localidad de Abú Gosh, sin que se hayan registrado heridos. Asimismo, los responsables han pintado mensajes en varias paredes: 'Price Tag' --un término utilizado por colonos extremistas para hacer frente a acciones de venganza-- y '30 días de detención administrativa' --un sistema empleado por las autoridades israelíes para detener sin presentar cargos y de forma indefinida a palestinos sospechosos de terrorismo--.
A pesar de que este modelo de detención ha sido aplicado de forma casi absoluta contra palestinos, ha sido igualmente impuesta recientemente a judíos israelíes por su presunto papel en asaltos contra localidades en Cisjordania, una medida criticada por políticos ultraderechistas y ultraortodoxos.
Asimismo, la Policía ha recalcado que las operaciones de búsqueda y captura de los sospechosos están en marcha, al tiempo que continúan los trabajos de recopilación de pruebas en Abú Gosh, según ha recogido el diario israelí 'The Times of Israel'. "La investigación continúa", ha remachado.
Por su parte, testigos citados por la agencia palestina de noticias WAFA han señalado que los implicados en el asalto han pintado también eslóganes racistas pidiendo venganza contra la población árabe-israelí. Los actos vandálicos de este tipo son frecuentes en Cisjordania, si bien no es habitual que tengan lugar en comunidades árabe-israelíes.
Las autoridades palestinas y activistas han denunciado en el pasado que este tipo de sucesos se saldan a menudo sin detenciones o, en caso de haberlas, con la retirada de cargos, lo que ayuda a crear un clima de impunidad que alentaría a estos extremistas a llevar a cabo este tipo de ataques contra la población palestina.
El incidente llega además en el marco de un drástico repunte de las tensiones en lo que va de año, periodo que se ha saldado con la muerte de cerca de 190 palestinos y más de 25 israelíes, en medio de los temores sobre un estallido generalizado de violencia en la región.
En el marco de esta oleada de violencia se registraron varios ataques contra localidades cisjordanas por parte de colonos --que se saldaron con al menos un palestino muerto-- tras un ataque en los alrededores del asentamiento de Eli en el que murieron cuatro israelíes.
Asimismo, el Ejército israelí lanzó a principios de julio una operación en la ciudad cisjordana de Yenín, la de mayor escala llevada a cabo por las fuerzas israelíes en Cisjordania desde el final de la Segunda Intifada hace cerca de dos décadas. La operación se saldó con la muerte de doce palestinos y un militar israelí, así como con más de cien palestinos heridos.