Indonesia.- Los tres cristianos acusados de planear ataques contra musulmanes son ejecutados

Europa Press Internacional
Actualizado: jueves, 21 septiembre 2006 23:25

PALU (INDONESIA), 21 (EP/AP)

Los tres milicianos cristianos acusados de planear ataques contra musulmanes hace seis años han sido ejecutados hoy (primera hora del viernes en Indonesia), según informaron sus abogados y los medios de comunicación local.

"Entiendo que han sido asesinados", indicó el abogado de los acusados, Roy Rening, aunque precisó que aún esperaba la confirmación de la oficina del Fiscal. Mientras, un agente de Policía aseguró, desde el anonimato, que los reos fueron llevados ante un escuadron de fusilamiento a las 12:15 horas (hora local, aún jueves en la España peninsular). Fabianus Tibo, de 60 años, Marinus Riwu, de 48, y Dominggus da Silva, de 42, fueron hallados culpables de dirigir una milicia cristiana que provocó una serie de atentados en mayo de 2000, entre los que se encuentra un asalto con pistola y machete que dejó 70 muertos.

El caso contra los cristianos ha incrementado las tensiones entre cristianos y musulmanes en Indonesia, el país islámico más grande, y ha cuestionado el papel que juega la religión en los castigos a los acusados de estar detrás de los actos violentos que recorrieron la provincia de Sulawesi entre 1998 y 2002, en los que murieron más de 1.000 personas de ambas religiones. Sólo unos pocos musulmanes han sido condenados en relación a estos incidentes, todos ellos a penas de 15 años de prisión como máxima. Las ejecuciones han sido cuestionadad por activistas de los Derechos Humanos, alegando que no se ofrecen pruebas contundentes de que los tres condenados fueran los cerebros de la operación.

Miles de musulmanes se han manifestado pidiendo la muerte de los acusados desde agosto. El Gobierno de Indonesia desplegó unos 2.000 agentes de Policía en Palu, muchos de ellos para custodiar las Iglesias.

Tibo, Riwu y Da Silva proporcionaron a la Policía información de 16 personas que podrían haber planeado la violencia de 2000. El confesor de los condenados, Jimmy Tumbelaka, aseguró que le dijeron que la investigación debía de continuar después de su muerte.

"Parecen preparados para morir", dijo Tumbleaka después de asistir a una reunión con sus familiares. "Pero queremos que se atrape a los verdaderos cabecillas", añadió.

Tumbleaka también informó de que las últimas voluntades de los presos, enviar un mensaje al presidente Fusilo Babang Yudhoyono y ser acompañados por sus familias en la ejecución, habían sido denegadas por el Gobierno. "Me temo que esto sólo enfadará más a la gente", afirmó.

El presidente de las Iglesias de Siwalesi, Rinaldy Damanik, pidió a los cristianos que permanecieran tranquilos. "Mi preocupación es que haya más atentados y tiroteos al mismo tiempo que la ejecución", dijo. "Si eso sucediera, me temo que las masas serían incontrolables", concluyó.

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