La investigación oficial determina que el deslizamiento de Shenzhen fue no fue un fenómeno natural

Actualizado 26/12/2015 8:08:20 CET
Equipos de rescate trabajan tras deslizamiento de tierra en Shenzhen (China)
CHINA STRINGER NETWORK / REUT

MADRID, 25 Dic. (EUROPA PRESS) -

   El deslizamiento de tierras registrado el pasado domingo en la ciudad de Shenzhen, en el sur de China, no fue un desastre de tipo geológico sino que estuvo motivado por la actuación humana, según el resultado de la investigación ordenada por el Gobierno chino sobre el suceso.

   La tragedia, según el equipo investigador, fue ocasionada por el derrumbe de una gran montaña de desechos de construcción y no por un fenómeno natural de tipo geológico. Por este motivo, según informa la agencia oficial Xinhua, la Administración de Seguridad Laboral del Estado será la encargada de investigar lo sucedido.

   "La investigación empezará de forma inmediata. Los responsables del incidente serán castigados severamente conforme con las leyes y las normas", ha precisado el equipo investigador del Consejo de Estado en un comunicado.

   El domingo, una montaña de desechos se vino abajo sobre el complejo industrial de Hengtaiyu, en el Nuevo Distrito Guangming de la ciudad de Shenzhen, cubriendo un área de 380.000 metros cuadrados y enterrando o provocando daños en 33 edificios.

   Hasta el momento, solo se ha conseguido rescatar con vida a una persona y se han recuperado cuatro cadáveres, pero aún hay 75 personas desaparecidas.

   Este jueves, el Gobierno chino aseguró que ordenó a la empresa de gestión de residuos de Shenzhen que suspendiera los trabajos por razones de seguridad cuatro días antes de la tragedia.

   Shenzhen J-star, una consultora contratada por funcionarios locales para supervisar proyectos de ingeniería, recomendó varias veces a Shenzhen Yixianglong, la empresa que administraba el vertedero municipal, que "detuviera todos los trabajos".

   El subdirector de J-star, Bian Yuxiang, ha contado a Reuters que cuestionaron la calidad de la inspección de Yixianglong porque no había hecho pruebas en las laderas de la zona y porque no cumplía con los estándares de seguridad, como la utilización de cascos.

   La última advertencia fue el 16 de diciembre en una reunión a la que asistieron funcionarios de la Oficina de Gestión Urbana de Shenzhen y representantes de J-star, que instaron a Yixianglong a cesar las actividades.

   "Todas las partes presentes estuvieron de acuerdo", ha asegurado, indicando que, por tanto, el trabajo debía haberse detenido en ese momento, pero que no pudieron comprobarlo porque J-star "no tenía derecho" a dar órdenes a Yixianglong. "Mi responsabilidad es informar de los problemas que he descubierto a la Oficina de Gestión Urbano de Guangming. Depende de ellos ejecutar la orden", ha subrayado.

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