BERLIN, 10 Mar. (EP/AP) -
Los partidos de la oposición alemana llegaron hoy a un acuerdo para forzar al Parlamento a investigar el tipo de ayuda que los espías alemanes dieron a las tropas estadounidenses durante la guerra de Irak.
Los diputados de los tres partidos, que tienen suficientes votos en el Parlamento para forzar una investigación, se mostraron de acuerdo en conocer el alcance de dichas ayudas.
Aún no está claro cuándo votará la propuesta el Parlamento. Los legisladores dijeron que una comisión, que podría llamar a las autoridades, incluso a antiguos ministros, a testificar bajo juramento, debería empezar las investigaciones a finales de marzo. El Gobierno, bajo la presión de los medios y de la oposición, ha reconocido que dos agentes de Inteligencia alemanes fueron utilizados en Bagdad durante la guerra de 2003.
Las autoridades confirmaron que los servicios de Inteligencia alemanes dieron información obtenida por los dos espías, incluida la posición de las fuerzas de seguridad iraquíes a las autoridades norteamericanas, a pesar de que el entonces canciller Gerhard Schroeder se opuso abiertamente a la guerra.
El actual Gobierno, formado por el grupo conservador de la actual canciller Angela Merkel y los social demócratas de Schroeder, ha insistido en que los espías alemanes ayudaron a asegurar la localización de embajadas y hospitales para que no fueran bombardeadas.
La oposición, no obstante, no se creyó que los militares de Estados Unidos no utilizaran la información para identificar objetivos para los aviones de asalto. El Gobierno también negó una información del 'New York Times' de que los agentes alemanes proporcionaron a Estados Unidos los planes de defensa para Bagdad de Sadam Husein.
Schroeder evitó cualquier participación "activa" de Alemania en la guerra, enturbiando las relaciones con Washington. No obstante, insistió en que Alemania es un compañero fiable para Estados Unidos en la lucha internacional contra el terrorismo.
También hoy, la oposición mostró su acuerdo para que se investiguen el uso de los aeropuertos alemanes por la CIA, el secuesto de un ciudadano alemán que dijo que fue torturado en Afganistán y las sospechas de torturas en prisiones extranjeras por miembros de seguridad alemanes,