WASHINGTON 16 Nov. (EP/AP) -
Cerca de 2.200 marines estadounidenses están de camino de sus bases navales en el Golfo Pérsico hasta la provincia iraquí de Al Anbar para reforzar a sus compañeros en una de las zonas más violentas del país, alimentada por la insurgencia suní, donde ya operan 30.000 soldados estadounidenses sin contar con el refuerzo.
El portavoz del Comando Central del Ejército estadounidense, el teniente Matt McLaughlin, admitió hoy que miembros de la Unidad Expedicionaria de la Marina número 15 se encontraban "en proceso de cambio y traslado" de sus barcos para su despliegue en Al Anbar, aunque evitó dar detalles específicos, así como la posición exacta que tomarán en la provincia de mayoría suní.
Con esta será la tercera vez que la Unidad 15 lleve a cabo operaciones en Irak, después de participar en la invasión en marzo de 2003 y de haber vuelto al país en marzo de 2005. No obstante, este desplazamiento, que incluye cuerpos de Infantería, Armada y Artillería, un escuadrón de helicópteros y varios cazas AV-8B, se prevé que tenga una duración corta, aunque la violencia en la provincia puede alargar su misión allí. El refuerzo en Al Anbar fue aprobado ayer por el más alto comandante de las fuerzas de Estados Unidos en Oriente Próximo, el general John Abizaid, en el Comité de las Fuerzas Armadas del Senado para "ayudar a abordar" la extrema violencia que preocupó al teniente general Richard Zilmer al frente de todas las tropas en la provincia conflictiva.